LT: ¿Por qué estaríamos ante una norma inconstitucional?
SSA: “Al ver la integración del Congreso, parece que la gente se olvida que lo que hacen ahí es una labor técnica, porque deben generar leyes que van a regir distintas situaciones de las vidas de las personas. Llevar adelante una labor técnica, no es que un día a uno se le ocurre decir “quiero que esto sea ley”, lo presenta en el Congreso, y es ley. No. Hay pasos a seguir para que las leyes cumplan con las cuestiones formales y legales, a riesgo que no sean válidas. Allí trabajan las comisiones que son aún más técnicas. La Reforma Laboral tiene que pasar por la comisión Constitucional, porque tiene mucho que ver el derecho del trabajo con la Constitución. El derecho del trabajo tuvo una consagración constitucional en la constitución del 1949 -derogada por un bando militar-, pero de esta reforma de lo único que no se podían hacer los tontos era del reconocimiento de los derechos sociales de las personas que trabajan, que son DDHH fundamentales. La modificación que se hizo después de derogar la constitución del 49 fue incorporar el artículo 14 bis (1), que está vigente y hay que respetarlo. Tenemos un sistema que es la pirámide de Kelsen (2), donde no todas las normas valen lo mismo. No es lo mismo una norma que está en la constitución, que una norma que esté en un decreto del Ejecutivo, que una norma que acuerden las partes. En estos tiempos locos se quiere dar vuelta esa pirámide, y lo que tenga validez es el contrato que hacen las partes. Van a hacerse contratos entre personas que no están en igualdad de condiciones. La normativa laboral primero la tenés que controlar en cuanto a su redacción y los efectos que va a tener; si se amolda a lo que dice la Constitución, o va a llevar a una situación contraria a la Constitución. Todo lo que viene planteando el gobierno nunca ha sido tan brutal y claro que todas las propuestas para la reforma laboral estén en contra de la Constitución. Quienes dicen que va a bajar la litigiosidad, la va a incrementar, y más que la industria del juicio, lo que va a incrementar es la industria del incumplimiento. De la gente que tiene derecho a reclamar por sus derechos laborales, menos del 10% lo hace. Tenemos un 50% de trabajo no registrado, de la mitad registrada, no todos están bien registrados, hay un 70 o 75% de la población no se le respetan derechos laborales fundamentales, y todos pueden reclamar”.
LT: ¿Qué sucederá con los despidos y libertad de huelga?
SSA: “Abarata los despidos. Incluso, para el que despide, busca ser gratuito, que lo paguen los jubilados. El despido es un acto de violencia, es un ilícito. No porque se establezca una indemnización, se lo permite siempre que pagues. En el 14 Bis la Constitución establece el deber de proteger contra el despido arbitrario. Una cuestión fundamental en la relación de trabajo es la estabilidad. Porque si no tenés estabilidad y por cualquier cosa te pueden echar sin pensarlo dos veces, ¿vos le vas a decir a tu empleador que te respete la jornada de trabajo que te dijo que ibas a tener, o que te dé las vacaciones, o que te reconozca la categoría, o te vas a animar a decirle que vas a faltar porque estás enfermo porque sabés que te puede despedir?”.
LT: ¿Cómo se entablaría una negociación salarial entre empleado y empleador, pretendiendo que se trata de una negociación entre iguales?
SSA: “Es como poner a Caperucita a negociar con el Lobo. Si yo empresario tengo el poder, y vos tener una necesidad imperiosa de trabajo, y te digo que si no aceptás se lo doy a otro, en un contexto de desempleo creciente, vas a aceptar cualquier cosa. Ellos quieren que se pueda negociar todo, sin tener en cuenta que existen las leyes y una Constitución”.
LT: ¿Se interfiere en el derecho a Huelga?
SSA: “La huelga es más que un derecho, es la libertad. Porque la huelga no es algo que te conceden graciosamente. Es cuando la gente que trabaja se siente tan apretada, reprimida, vulnerada, se libera diciendo “ahora no te trabajo, y te genero un problema, un malestar”. Además, dice que la huelga no debe molestar al empleador. O sea, te quedás en tu casa haciendo huelga viendo Netflix para que el empleador no se sienta molesto. La huelga es la última instancia de los trabajadores, no hay huelgas todos los días”.
LT: ¿A qué sector afectaría más, al empleado privado, al empleado público, a ambos?
SSA: “El derecho del trabajo surge para asegurar la dignidad de las personas que trabajan. Hoy se plantea que el derecho del trabajo es para atraer inversiones, tranquilizar a los empresarios. Hay, aunque cada vez menos, una diferenciación entre el empleo público y el privado. El empleado público tenía estabilidad. Pero en los 90, y de la mano de un conocido que otra vez es quien nos abre las puertas del paraíso, el FMI, que dijo, “si quieren que les presten guita y que digamos que están haciendo las cosas bien, tienen que ser poco gastadores”. No importa si es verdad, mientras dibujen los libros. Si tenés empleados públicos, no podés dibujar que le pagás los sueldos. Ellos lo ven como un costo. Entonces, precarizalos. Están los contratos basura, contratos por plazos. Entonces, cada vez hay empleados públicos que están igual o peor que el privado. Esto se conecta con los que dicen que, los que tienen derechos, tienen privilegios. No, son derechos. Y el trabajador que dice “no tengo derechos, nunca me dieron vacaciones ni aguinaldo porque no me anotaron”, sí tenés los derechos, no te anotaron para hacerte más difícil que los puedas hacer valer. Si al que estaba más arriba lo empujan para abajo, ese arrastra al de abajo. Así, esta precarización empuja a todos para abajo. Porque si vas a trabajar al sector público en condiciones injustas, pero si el empleo privado es también terrible, va a ser más fácil conseguir empleados en el sector público con menos derechos. El quitarle derechos a los que se los respetaban, empuja a todos para abajo. Al que se los reconocían a medias, no se los van a reconocer, y el que quería que les reconozcan algo, olvídate”.
LT: El Gobierno asegura que con esta aumentará el trabajo registrado.
SSA: “No vayamos a esta ley. ¿Qué prometieron con la ley 27.742, mal llamada Ley de Bases?, que iba a haber más trabajo, de calidad, y más trabajo registrado y con derechos. La Superintendencia de Riesgos de Trabajo dice que desde que se aprobó esa ley a la fecha se perdieron 200.000 empleos, que cayó el empleo registrado, y cada vez hay más empleo no registrado. Porque si le negás el carácter de trabajador a más gente, no lo registres, total no vas a tener ninguna consecuencia. Pero a diferencia del empleador que registró, el que no registró recorta el costo de su producto/servicio a costas del trabajador por los aportes que no hace, y el otro termina cayendo en lo mismo. Pasó con las APP’s de reparto. La primera que llega es Pedidos Ya. Llegan diciendo que hay una ley laboral, es claro que esta gente está en relación de dependencia. Anotó a sus trabajadores en relación de dependencia. Pero cuando vinieron Globo y Rappi, que son colaboradores, emprendedores, despidió a todos. Hoy son todos monotributistas”.
LT: ¿LA nueva ley retoca la jornada de trabajo? ¿Qué implica el banco de horas?
SSA: “El Día del Trabajador y la Trabajadora se conmemora por las luchas de algo tan básico como es tener una jornada limitada. Los 3 ochos: 8 horas de trabajo, 8 horas de esparcimiento y 8 de descanso. Van contra eso. El convenio número 1 de la OIT establece la jornada de 8 horas de trabajo. Eso no cambió, salvo para acortar la cantidad de horas obligatorias en otros países, para que, en lugar de 48 horas semanales, fueran 40 semanales. China mismo. Todos creen que lo que pasa en China es en base a la explotación. Eso fue en los 70 y en los 80. A partir de los 90, empezaron a regular una jornada de 44 horas semanales para después bajarla 40 semanales. Pero como son tan trabajadores, pusieron 28 feriados obligatorios, y si trabajás un feriado, te tienen que pagar el triple. Además, el banco de horas te desorganiza la vida. Yo quiero tener certezas, pero no quiero vivir para trabajar. No quiero no saber si esta semana trabajo 12 horas, 6 o 4. Te lo presentan como que es para la juventud, que no quiere trabajar, que quiere más flexibilidad, entonces te hacen creer que el joven le va a pedir al empleador, “los viernes me gusta salir de caravana, entonces te trabajo de lunes a jueves 12 horas, y el viernes no vengo”. Y que el empleador le va a decir, “sí, no hay problema”. Le hacen creer al trabajador que va a poder disponer de sus horas de trabajo, pero el que trabaja en relación de dependencia sabe que el poder es de una de las partes. Como el poder es del empleador, en la ley de trabajo está el artículo 68 que dispone que el empleador tiene facultades para organizar el trabajo, pero debe hacerlo respetando la dignidad de la persona que trabaja. Eso lo borran. Y dice, sin incurrir en el abuso de ese derecho. Eso también lo borran. Así te desordenan la vida, la vida del trabajador y la de su familia. Si esa familia se organiza en torno a un padre y una madre, ya ninguno sabe quién va a hacer qué”.
LT: ¿El voto popular alcanza para que esta nueva norma tenga legalidad?
SSA: “La Constitución es el contrato básico. Dentro de esto, todo. Fuera de esto, nada. El voto no habilita todo. Tenemos que remontarnos al retorno de la democracia. ¿Cómo fue ese retorno a la democracia, fue una democracia plena, democracia social, que funciona, qué poderes intervienen en cada elección, los medios juegan limpio y contribuyen a que haya un voto democrático, con conciencia y conocimiento, o embarran la cancha? De esto hay que salir discutiendo el sistema que nosotros tenemos, primero, si realmente es democrático, y si es realmente funcional a nuestra realidad social y geopolítica. Lo que me encendió las alarmas es el poder Judicial y cómo juega en las elecciones, iniciando causas, a quién poner preso, a quién no. En ese contexto, que una persona como Milei, que era un panelista buzarro, y desde ese lugar se postuló para el cargo de mayor responsabilidad institucional del país. Se pudo presentar. Yo creo que no se podía presentar. Pudo hacer la campaña. Pudo ganar. Segunda alarma. Algo está fallando. Mucha gente lo votó pero no sé si sabiendo todo lo que iba a hacer, o lo votaron desde el odio, o lo votaron desde una mentira, porque supuestamente iba a dolarizar y todos íbamos a cobrar en dólares. Iba a incendiar al Banco Central. Una serie de mentiras que no se cumplió. Ganó. Pudo asumir el cargo. Vamos pasando barreras que te dicen que el sistema no está funcionando, no tiene los anticuerpos para prevenir lo que va pasando. Luego de ganar y asumir, pudo ejercer el poder sin importarle la Constitución, con violencia, porque el voto no le legitima para agredir a personas de otras ideas políticas o para decir las barbaridades que dice. Milei es un catalizador de cosas que venían sucediendo, y este sistema que no funciona, en vez de corregirlo, lo destruimos. Están destruyendo todo el sistema sin generar uno alternativo. No están poniendo un sistema de reemplazo, nos están llevando a una situación de caos, destruyendo a cada institución del Estado. Este nivel de bufón que te transmite que, el que cumple la ley, es un gil. El que respeta al otro es un gil. El que trabaja es un gil. Si yo como presidente puedo poner un tweet y hacer un negocio millonario, toda esta cuestión cultural que va a impactar sobre las nuevas generaciones, vamos al peor de los futuros para nuestro país. No hay que legitimar lo que está pasando. Hay que aferrarse a lo poco que va quedando. Por eso la Constitución no es tan fácil de reformar, porque si no cada presidente la cambiaría. La vez que se hizo de manera brutal fue con una dictadura militar. Esperemos que no pase lo mismo, que por una actitud totalmente violenta se pretenda desactivar la Constitución y dejarnos sin nada”.
(*) Abogado Laboralista. Magíster en Derecho del Trabajo y Relaciones Laborales Internacionales. Docente Adscripto a la Cátedra Derecho Laboral y de la Seguridad Social de la UNR. Miembro de la Asociación de Abogadas y Abogados Laboralistas de Rosario.
- El Artículo 14 bis de la Constitución Nacional Argentina, incorporado en 1957, consagra los derechos laborales y de la seguridad social, fundamentalmente la protección del trabajo, salarios dignos, jornada limitada, vacaciones pagas, organización sindical libre y la seguridad social integral e irrenunciable.
- La pirámide de Kelsen es una representación gráfica de la jerarquía normativa de un sistema jurídico, ideada por el jurista Hans Kelsen. Propone que las normas superiores, con la Constitución en la cúspide, fundamentan la validez de las inferiores (leyes, reglamentos), evitando contradicciones y estructurando el ordenamiento jurídico de manera piramidal, donde lo inferior se subordina a lo superior.

