LT: Esta ley aprobada, ¿tiene legalidad, legitimidad, o roza lo inconstitucional?
HH: “Es opinable su legitimidad. La legitimidad democrática la dan los votos, pero para disponer de los derechos no hay legitimidad democrática alguna si no se reforma la Constitución. La Constitución es el límite a las mayorías. Yo no puedo declarar en Argentina la esclavitud; no puedo suprimir el derecho a la libertad de las personas, aunque tenga las mayorías. Tiene la mayoría, pero no para disponer de los derechos que la Constitución establece. Es el Poder Judicial el que le tiene que poner límites a los diputados y senadores que van a votar esta ley. ¿Lo hará? El poder Judicial en Argentina es víctima del lawfare, que determinados grupos económicos y algunos sectores dominan parte del Poder Judicial. ¿Qué es lo que va a suceder?, queda abierto a criterio de los jueces. Por ejemplo, una cuestión importante de la ley es que se busca que el fuero nacional del trabajo sea dependiente de los Tribunales de CABA, porque el fuero nacional del trabajo es el que ha sido más progresista en la protección de los trabajadores. Hace mucho tiempo determinado sector político que gobierna desde hace mucho la CABA, busca subordinar los tribunales nacionales a los tribunales de la Ciudad Autónoma. Ese traspaso es abiertamente inconstitucional, porque el Congreso no puede desconocer la independencia del Poder Judicial. ¿Qué va a decir este Poder Judicial?, depende de lo que demuestre la organización desde los sectores sociales, porque el Poder Judicial es muy receptivo al estado en el que se encuentra la sociedad”.
LT: ¿La Justicia es la única instancia institucional que le puede poner un freno?
HH: “Hay que ver si la justicia va a avanzar en esto. Hay que ver en fenómeno de Latinoamérica cuál es el rol de los EEUU que influye internamente, y cuál es el rol de determinados dirigentes argentinos, presos por aval de la justicia, y es lo que se llama el lawfare, que existe. Hay determinados sectores que se dedicaron a perseguir a determinados líderes políticos. Lula estuvo preso por un departamento que era de él. Correa está exiliado. La influencia de los EEUU es para poner presidentes como el actual. ¿Qué hace la política estadounidense?, una subordinación absoluta de lo que es, en este caso, un desarrollo dependiente de lo que es EEUU, sino, no buscarían poner una base, no harían esta reforma, y no hubiera tenido el aval para no caer en default este gobierno con ese crédito de 20.000 millones que no se sabe qué pasó. Esto es la destrucción de la industria argentina, de los trabajadores argentinos, para que sea una economía de enclave como cualquiera de Latinoamérica. ¿Qué necesita una economía de enclave?, sueldos bajos, que no haya sindicatos, que no haya consumo interno, y una sociedad como es cualquiera en Latinoamérica hoy por hoy”.
LT: A partir de esta nueva ley, ¿en qué condiciones quedan los trabajadores no agremiados?
HH: “La nueva ley los considera como una relación civil. Es como si me contrata un cliente para hacer una demanda. Entiende que si el cliente me contrata, estamos en igual situación, por lo tanto no es una relación laboral. Es lo mismo ir al médico, que contratar a trabajadores. Consideran empresario al trabajador que anda en bicicleta con una mochila repartiendo productos, que está en condiciones de igualdad con el dueño de la plataforma. ¿Hay subordinación jurídica, se sustituye la voluntad de uno por el otro?, sí. Eso es lo que protegía hasta ahora la ley de contratos de trabajo”.
LT: ¿Sabe la sociedad sobre los efectos de esta norma?
HH: “Tiene que ver con qué modelo de país votaron los argentinos en el balotaje último, y cuál es el modelo de país que luego de la dictadura se impuso en Argentina. Existen dos proyectos de país. Uno, es el proyecto derrotado en el 76 por la dictadura, que se inicia en el 45, que es un proyecto de desarrollo autónomo, industrial, de sustitución de importaciones. Los 30.000 desaparecidos fueron producto de la imposición de un modelo de sociedad. Del fin de Alfonsín hasta Néstor Kirchner, hubo distintos modelos neoliberales cuyas políticas son, la valorización financiera, la privatización de empresas públicas y la flexibilización laboral. Macri no pudo hacerlo por la movilización, pero ahora lo convalidó la sociedad con el voto a quien decía que iba a hacer esto, para quien la justicia social es un robo, cuando en realidad la justicia social es una construcción de las sociedades desde todas las religiones y las culturas vigentes. Nadie discute la justicia social. La creación de la OIT a inicios del siglo pasado, ya lo decía: la OIT establece que nada de lo que hoy se quiere llevar adelante se puede realizar”.
LT: ¿Qué puede pasar con Anses?
HH: “Se desfinancia el pago de jubilaciones. Casi u$s 2.400 millones que se incorporan al Anses obligatoriamente por los patrones, ahora se usa obligadamente para este fondo de asistencia laboral. Es dinero que aporta la seguridad social para que los empleadores puedan despedir. Va a desfinanciar al Anses”.
LT: ¿Tiene algún punto bueno la ley?
HH: “Ningún. Moderniza algunas cuestiones, pero su núcleo y su filosofía es destruir la protección contra el despido arbitrario y destruir la acción sindical argentina”.
LT: ¿Cómo ve el rol de los medios en esta discusión?
HH: “De los medios tradicionales que han instalado y acompañan a este gobierno, justifican de una forma, si se quiere, denigrante y alevosa, esto que es una regresión concreta. Hay medios alternativos que no lo hacen, que cuestionan. Todo esto es el ABC de la democracia. Hay cosas que no se deberían dejar de explicar. No se puede entender que se pueda arrasar contra derechos conquistados y que se llevaron al texto constitucional. Tiene que haber reparación por un accidente de trabajo, tiene que haber organizaciones sindicales”.
LT: En este marco, ¿a qué estadío se reduce el concepto de Justicia Social?
HH: “El concepto de justicia social es de la sociedad toda. La justicia social en la constitución del 49 se incorporó de tal modo, que el golpe de Estado del 55 la deroga, y tuvieron que incorporar el 14 bis. Con la proscripción del peronismo se hizo la convención constituyente del 57, y los sectores más afines a la dictadura la tuvieron que dejar sin cuórum, porque el propio radicalismo, siguiendo las ideas de Moisés Lebensohn, incorporaba derechos sociales que la dictadura pretendía suprimir”.
(*) Hugo Hernández, abogado, profesor adjunto Derecho Constitucional I de Facultad de Derecho de la UNR. Expresidente del Instituto de Derecho Constitucional del Colegio de Abogados de Rosario.

