En un escenario nacional atravesado por el desfinanciamiento universitario, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) logró sostener su posicionamiento en el Ranking QS 2027, manteniéndose como una de las instituciones públicas más reconocidas del país. A nivel regional, se ubicó en el puesto 62 y conservó el cuarto lugar entre las universidades públicas argentinas.
El rector Franco Bartolacci valoró el resultado como “alentador” en el contexto actual, al considerar que refleja el esfuerzo de toda la comunidad académica para sostener los niveles de producción y calidad. No obstante, advirtió que estos indicadores también funcionan como una señal de alerta frente al impacto que comienza a evidenciar la desinversión en áreas clave como la investigación y la ciencia.
El informe, elaborado por la consultora británica Quacquarelli Symonds (QS), se publicó en un momento complejo para el sistema universitario argentino. En esta edición, la mayoría de las instituciones del país registraron retrocesos: 9 de las 16 universidades incluidas descendieron en el ranking.
A contramano de esa tendencia, la UNR logró mantener su posición y consolidarse como la cuarta universidad pública del país, además de alcanzar un destacado sexto puesto en el ranking de América Latina y el Caribe, que incluye tanto instituciones públicas como privadas.
Bartolacci remarcó que, si bien estas mediciones deben analizarse con cautela por las particularidades del sistema universitario argentino, resulta significativo sostener el reconocimiento internacional en un contexto adverso. En ese sentido, consideró que este desempeño fortalece la proyección global de la institución.
El posicionamiento de la UNR se explica, en gran parte, por la reputación de su cuerpo docente y científico, la eficiencia en la administración de recursos y el esfuerzo colectivo para sostener la actividad académica pese a las restricciones presupuestarias y el retraso salarial.
En cuanto a los indicadores específicos, la universidad se destaca por su prestigio académico, su compromiso con la sostenibilidad, la relación entre docentes y estudiantes y su producción científica. En el ranking global de reputación académica, obtuvo 24,1 puntos y se ubicó en el puesto 516 a nivel mundial, reflejando el reconocimiento de especialistas de todo el mundo.
También sobresale en el indicador de sostenibilidad, donde alcanzó 46,7 puntos, evidenciando políticas institucionales orientadas al impacto social, la gobernanza y el cuidado ambiental. A su vez, mantiene una sólida relación docente-alumno —con 27,6 puntos— incluso con una matrícula cercana a los 100 mil estudiantes.
En el plano de la investigación, la UNR obtuvo 23,3 puntos en redes internacionales, lo que da cuenta de su inserción en circuitos globales de producción científica y cooperación académica.
El análisis por disciplinas también muestra un desempeño destacado: la UNR se ubica entre las 250 mejores del mundo en lenguas modernas, entre las 500 en agronomía, derecho y humanidades, y entre las 700 en química, ciencias biológicas y medicina.
Dentro del sistema universitario argentino, el ranking continúa encabezado por la Universidad de Buenos Aires (UBA), seguida por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Detrás de la UNR se posicionan la Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad Nacional del Litoral y la Universidad Tecnológica Nacional.
En términos generales, la medición refleja un leve retroceso del conjunto de universidades argentinas: de las 16 instituciones evaluadas, solo una mejoró su ubicación, cinco se mantuvieron estables —entre ellas la UNR—, nueve descendieron y una ingresó por primera vez al ranking.

