El Instituto Superior Politécnico General San Martín, conocido popularmente como el Poli, se encamina a celebrar sus 120 años de historia con una serie de actividades y un ambicioso plan de obras orientado a poner en valor su edificio y proyectar su desarrollo hacia el futuro.

La institución tuvo su origen como Escuela Industrial de la Nación, creada por ley el 26 de septiembre de 1906, aunque su denominación actual llegó recién más de seis décadas después. Hoy, como una de las dos escuelas medias históricas de la Universidad Nacional de Rosario, se prepara para conmemorar este aniversario con iniciativas que combinan memoria institucional y mejoras edilicias.

En ese marco, ya están en marcha distintas propuestas que buscan no solo celebrar la trayectoria del establecimiento, sino también reunir fondos para financiar trabajos de refuncionalización en el edificio ubicado en la manzana de Ayacucho y Pellegrini. El cierre de los festejos será el próximo 26 de septiembre con una cena solidaria en el Centro de Eventos y Convenciones Metropolitano, abierta a toda la comunidad educativa: estudiantes, egresados, docentes, no docentes y familias.

Bajo el lema “Una oportunidad para construir futuro”, el evento también convoca a empresas y actores del sector productivo a sumarse como aliados estratégicos, con propuestas de participación que incluyen visibilidad institucional y presencia de marca. Lo recaudado será destinado íntegramente a las obras proyectadas.

El plan contempla la recuperación de espacios emblemáticos como la Sala Mariano Moreno, donde se prevé mejorar la acústica, renovar el equipamiento técnico, actualizar el mobiliario, modernizar la iluminación y restaurar el piso original de madera. También se proyecta la construcción de un ingreso inclusivo por el sector de talleres, incorporando criterios de accesibilidad y tecnología.

Además, se realizará la refacción integral de los baños de planta baja con un diseño inclusivo y acorde a las necesidades actuales, junto con la construcción de un aula en el segundo piso para acompañar el crecimiento de la matrícula y las nuevas dinámicas de enseñanza. A esto se suma, en la sede de Granadero Baigorria, la creación de un laboratorio destinado a la especialidad en Alimentos.

En cuanto a su historia, la escuela abrió sus puertas en 1907 con apenas 28 estudiantes, en una Rosario cuya economía estaba centrada en el comercio y la actividad agropecuaria, lo que generó cierta resistencia inicial a la propuesta de formación técnica. Durante sus primeros años, el sostenimiento de la institución implicó importantes esfuerzos.

Hasta 1920 dependió del Ministerio de Instrucción Pública de la Nación, y luego pasó a la órbita de la Universidad Nacional del Litoral. Con el crecimiento industrial de la región, aumentó la cantidad de egresados que se incorporaban directamente al mundo laboral con una sólida formación técnica.

Finalmente, el 19 de marzo de 1969 adoptó su nombre actual, en línea con la evolución de sus objetivos académicos, y un año más tarde, el 25 de junio de 1970, pasó a depender de la Universidad Nacional de Rosario, creada en 1968.