La aprobación de la reforma de la ley de glaciares impulsada por el gobierno nacional no cerró el conflicto político y social en torno a la norma. Tras la sanción en la Cámara de Diputados durante la madrugada de este jueves, organizaciones ambientalistas confirmaron que avanzarán con una presentación judicial al considerar que los cambios introducidos representan un retroceso en materia ambiental y podrían ser inconstitucionales.

La iniciativa judicial es promovida por la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeAA) y Greenpeace. A través de un comunicado, cuestionaron el proceso legislativo al sostener que se trató de un trámite “viciado” y realizado “a espaldas de la sociedad”, sin atender a las miles de personas que reclamaron por la protección del agua. En ese marco, convocaron a la ciudadanía a sumarse a una demanda colectiva con el objetivo de frenar la implementación de la nueva ley.

Desde las organizaciones señalaron que la participación social será clave en esta etapa. Recordaron que cientos de miles de personas intentaron intervenir en las audiencias públicas para defender la normativa original, pero denunciaron que sus voces no fueron consideradas. “Si no quisieron escuchar en el Congreso, van a escuchar en la Justicia”, advirtieron.

En esa línea, plantearon que la sanción de la reforma abre un nuevo escenario de movilización ciudadana en defensa de los recursos hídricos. También alertaron que los cambios podrían poner en riesgo el acceso al agua, afectar a millones de personas y comprometer ecosistemas vinculados a los glaciares y al ambiente periglacial.

Cómo sumarse a la demanda

Las entidades convocantes invitan a participar de lo que describen como una demanda colectiva histórica para la defensa del agua. Quienes deseen adherir pueden hacerlo a través del sitio web www.demandacolectivaglaciares.org. Según explicaron, la firma no implica obligaciones legales, pero sí busca fortalecer el reclamo social.

Una votación ajustada y con apoyos diversos

La reforma fue aprobada luego de más de 11 horas de debate en una sesión marcada por fuertes tensiones. Con 137 votos a favor, 111 en contra y tres abstenciones, el oficialismo logró convertir en ley el proyecto con el respaldo de bloques aliados y sectores de la oposición.

Acompañaron la iniciativa La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca y Producción y Trabajo (San Juan), además de legisladores de distintos espacios provinciales. Incluso, dos diputados de Unión por la Patria votaron a favor, lo que contribuyó a inclinar el resultado.

La nueva normativa redefine los criterios de protección de los glaciares y las zonas periglaciales, al tiempo que flexibiliza las condiciones para el desarrollo de actividades extractivas.

Qué establecía la ley original

La ley de glaciares, sancionada en 2010, consideraba a estos cuerpos de hielo y a su entorno como reservas estratégicas de agua dulce. Su objetivo era garantizar la preservación de estos ecosistemas, fundamentales para el consumo humano, la producción agrícola, la biodiversidad, la investigación científica y el turismo.

Los glaciares se forman a partir de la acumulación de nieve que, con el paso del tiempo y bajo condiciones de bajas temperaturas, se transforma en hielo. Constituyen una fuente clave de agua dulce, ya que al derretirse liberan recursos hídricos que alimentan cuencas y acuíferos.

Por su parte, el ambiente periglacial comprende zonas de suelos congelados o con presencia de hielo subterráneo, que también funcionan como reservas de agua. Entre sus variantes se encuentran los glaciares de escombros y otras formaciones que, aunque no siempre visibles, cumplen un rol esencial en el equilibrio hídrico.