Tras más de once horas de debate marcado por fuertes cruces, la Cámara de Diputados aprobó la reforma de la Ley de Glaciares. La sesión tuvo un clima de alta tensión y contó con la presencia de Karina Milei, quien siguió la definición desde uno de los palcos del recinto. Finalmente, el oficialismo y sus aliados lograron sancionar la iniciativa.

El proyecto obtuvo 137 votos a favor, 111 en contra y tres abstenciones. Acompañaron a La Libertad Avanza el PRO, la UCR y distintos bloques provinciales y espacios aliados. También se sumaron respaldos individuales de legisladores de otros espacios, incluidos dos diputados de Unión por la Patria.

En tanto, las abstenciones correspondieron a representantes del MID y de La Neuquinidad. El rechazo fue encabezado mayoritariamente por Unión por la Patria, junto a sectores de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y otros legisladores de distintos bloques.

Cambios en la normativa

La reforma redefine los alcances de la protección sobre glaciares y áreas periglaciales, habilitando en estas últimas la posibilidad de avanzar con actividades de exploración y explotación de recursos. El objetivo central es facilitar el desarrollo de inversiones mineras, en línea con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobado en 2024.

Entre los puntos clave, la nueva ley modifica los criterios de resguardo ambiental, permitiendo actividades económicas en zonas que anteriormente estaban restringidas, especialmente en el ambiente periglacial. Además, otorga mayor protagonismo a las provincias, que pasan a tener la facultad de definir qué áreas proteger y cuáles habilitar para el desarrollo productivo, reduciendo así la intervención del Estado nacional.

La iniciativa fue impulsada por el Gobierno nacional con el respaldo de gobernadores de provincias con fuerte interés en la actividad minera, como Catamarca, San Juan, Salta y Mendoza.