El crecimiento en la demanda de vehículos eléctricos en Rosario impulsó una nueva iniciativa en el Concejo Municipal. Este lunes se presentó un proyecto que busca habilitar estaciones de carga tanto en espacios públicos como privados, además de introducir cambios en las normativas para nuevas construcciones.

La propuesta, impulsada por el oficialismo, apunta por un lado a regular la instalación de puntos de carga en estacionamientos, supermercados, centros comerciales y hoteles. Por otro, plantea una actualización del Reglamento de Edificación para incorporar requisitos que permitan adaptar edificios e inmuebles al uso de vehículos híbridos y eléctricos.

El concejal Fabrizio Fiatti explicó que anticipar estas adecuaciones es clave: “No hacerlo ahora implica trasladar a futuros propietarios y usuarios costos y dificultades que podrían haberse previsto desde la etapa de obra”. En paralelo, también promueve la habilitación de estaciones de carga en el espacio público.

La iniciativa se suma a antecedentes recientes en la ciudad. En 2023 se aprobó una ordenanza para permitir puntos de recarga en estaciones de servicio, y semanas atrás se habilitó la circulación de taxis eléctricos como parte de una estrategia para reducir costos y el impacto ambiental.

En esta ocasión, el proyecto propone incorporar exigencias de preinstalación en nuevas edificaciones. Si bien no será obligatorio instalar de inmediato los cargadores, sí se deberán cumplir ciertas condiciones en edificios con cocheras, torres residenciales, hoteles con estacionamiento, supermercados, hipermercados y playas de estacionamiento públicas o privadas.

Entre los requisitos se incluyen canalizaciones técnicas específicas, espacios para tableros eléctricos, sistemas de protección y previsiones para medidores individuales o sectorizados. También se deberá contemplar la capacidad eléctrica necesaria, condiciones de ventilación, seguridad y accesibilidad.

“La lógica es la misma que rige en muchas normativas internacionales: no exigir hoy algo que todavía no se necesita, pero dejar todo listo para cuando la demanda llegue”, detalló el edil.

El proyecto se enmarca dentro de la normativa eléctrica nacional y las disposiciones de la Empresa Provincial de la Energía (EPE). Además, incorpora la posibilidad de utilizar sistemas de gestión inteligente que regulen en tiempo real el consumo eléctrico al momento de cargar vehículos.

Otro punto relevante es que la autoridad de aplicación deberá definir aspectos técnicos como categorías de carga, potencias mínimas y estándares constructivos, además de protocolos de instalación.

Para los inmuebles ya existentes, la propuesta contempla planes de adecuación voluntaria e incentivos, con foco en grandes superficies comerciales y estacionamientos de alta circulación. Fiatti advirtió que la infraestructura actual resulta insuficiente frente al crecimiento proyectado de la movilidad eléctrica.

Aunque el eje principal son los autos, el proyecto también incluye la posibilidad de sumar infraestructura para bicicletas y monopatines eléctricos, ampliando así el alcance de la medida.

En cuanto a los espacios públicos, la iniciativa abre la puerta a la instalación de estaciones de carga mediante inversión privada, a través de concesiones o permisos de uso. No obstante, se establecen ciertas limitaciones: los dispositivos no podrán ubicarse sobre la calzada ni interferir con el arbolado, el mobiliario urbano o los accesos a viviendas.

Asimismo, las empresas prestadoras no podrán restringir el acceso al servicio y las estaciones sólo podrán instalarse en zonas donde el estacionamiento esté habilitado las 24 horas. En principio, se fija un máximo de dos puntos de carga por cuadra, aunque podría ampliarse si las condiciones lo permiten.

Por último, el proyecto establece que las empresas deberán hacerse cargo de la instalación, el mantenimiento y, en caso de retiro, de la restitución del espacio público a su estado original.