A poco más de una semana de haberse recordado un nuevo aniversario del primer izamiento de la bandera, las obras de restauración en el Monumento Nacional a la Bandera volvieron a quedar paralizadas. La decisión reavivó la incertidumbre en torno a la finalización de uno de los proyectos más emblemáticos de la ciudad, cuya culminación estaba prevista para el próximo 20 de Junio.

La empresa Dyscon, a cargo de los trabajos, resolvió detener las tareas debido a reiterados incumplimientos en los pagos por parte del Estado nacional. Según informó la firma, la deuda acumulada en certificados de obra supera los 1.400 millones de pesos, situación que tornó inviable la continuidad del proyecto.

La paralización se produjo cuando restaba aproximadamente un 30% de ejecución. En un comunicado oficial, la contratista explicó que la medida fue adoptada “con profunda preocupación” y luego de haber agotado todas las instancias administrativas y de diálogo para sostener el ritmo de obra. Los pagos, remarcaron, no se actualizan desde octubre del año pasado.

De acuerdo a los números detallados por la empresa, el monto adeudado asciende a 1.421.461.457 pesos, producto de certificados impagos y compromisos incumplidos. Ese “efecto bola de nieve” obligó a frenar los trabajos pese a la inversión ya realizada con fondos propios.

Dyscon aseguró haber cumplido en “tiempo y forma” con todas sus obligaciones contractuales y haber sostenido la obra durante meses con recursos propios, priorizando el valor histórico y simbólico del Monumento. Aclaró además que mantiene intacta su voluntad de retomar los trabajos de manera inmediata una vez regularizada la situación financiera.

El nuevo parate abre interrogantes sobre los plazos de pago y el calendario de finalización. Entre las tareas pendientes figuran la habilitación del ascensor al mirador de la torre principal y las reformas en la Sala de las Banderas, además de otros sectores icónicos del complejo.

Otro freno en la recta final

A comienzos de noviembre del año pasado, una nota del diario La Capital anticipaba que, de no mediar contratiempos, el Monumento podría lucir completamente restaurado para el próximo Día de la Bandera. En ese momento, la obra ya superaba el 60% de avance y había sido retomada tras un año de suspensión por falta de pago.

Los trabajos se concentraban entonces en la proa sobre calle Córdoba, la Sala de las Banderas y la estructura del ascensor de la torre principal. También se avanzaba en la restauración de esculturas emblemáticas, como La Patria Abanderada, del escultor Alfredo Bigatti, y Los Andes, obra de José Fioravanti.

Al momento del nuevo freno, se estaba finalizando la intervención en la zona de la Llama Votiva y quedaba pendiente la puesta a punto de la fuente que rodea la proa del Monumento. En aquel entonces, incluso, se hablaba de una posible finalización en mayo.

Una historia marcada por incumplimientos

La restauración integral del Monumento arrastra más de una década de idas y vueltas. El primer gran anuncio se remonta a junio de 2015, cuando Cristina Fernández de Kirchner prometió financiar la puesta en valor, algo que finalmente no se concretó.

En 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri, se firmó un convenio con la Municipalidad y se iniciaron trabajos parciales que luego quedaron inconclusos por falta de fondos. En 2020, Alberto Fernández volvió a comprometer financiamiento nacional, pero tampoco se avanzó con una licitación.

Más recientemente, a mediados de 2024, el gobernador Maximiliano Pullaro acordó con el entonces jefe de Gabinete nacional Guillermo Francos la reactivación de las obras. Tras un año de parálisis, en 2025 se retomaron los trabajos, pero la falta de pagos volvió a frustrar las expectativas.

Según el cronograma original, la etapa II de la puesta en valor del Monumento debía estar concluida en enero pasado. Hoy, con un nuevo freno en la recta final, la restauración suma ya 12 años de promesas incumplidas y un futuro nuevamente incierto.