El hallazgo de un arsenal enterrado en una casa quinta de Roldán, presuntamente vinculada a integrantes de la banda Los Menores, encendió una señal de alerta de máxima gravedad en Santa Fe. Entre el material secuestrado había armas de grueso calibre, fusiles de asalto de origen chino y equipamiento compatible con estándares de la OTAN. De acuerdo a un informe de la Subsecretaría de Inteligencia Criminal, ese armamento podría haber estado destinado a un posible atentado contra el gobernador Maximiliano Pullaro.
La advertencia fue confirmada por el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, quien señaló que existe un reporte que menciona la eventual planificación de ataques por parte de miembros de esa organización, tanto contra el mandatario como contra funcionarios de su gabinete. Si bien aclaró que se trata de una hipótesis en análisis, remarcó que ya se activaron medidas específicas de protección.
En ese marco, el funcionario explicó que, tras recibir la información, se resolvió reforzar los esquemas de custodia y modificar la logística de los traslados oficiales. Entre las decisiones adoptadas, se busca priorizar los viajes aéreos del gobernador y endurecer las condiciones de seguridad en los desplazamientos terrestres.
Según detalló, el informe llegó hace algunos meses y coincidió con datos que ya manejaban áreas de inteligencia. También trascendió que el vehículo utilizado por Pullaro cuenta con niveles de protección reforzados.
La investigación
Fuentes oficiales indicaron que la información que dio origen al operativo provino de al menos tres canales distintos. Un documento fechado el 10 de marzo sostiene que el grupo criminal analizaba la posibilidad de atentar contra el gobernador utilizando fusiles de asalto. La motivación, siempre según ese reporte, estaría vinculada al endurecimiento de las políticas de seguridad, las condiciones de detención y el avance en la construcción de la unidad penitenciaria conocida como “El Infierno”.
El principal apuntado como líder de la organización es Lisandro “Limón” Contreras, imputado en 2024 por la fiscal Georgina Pairola como jefe de una asociación ilícita. Fue detenido en Pilar en el marco de una causa que lo vinculó con el crimen de Andrés “Pillín” Bracamonte, exlíder de la barra brava de Rosario Central. En esa investigación también fueron identificados otros presuntos organizadores, entre ellos un policía, Jonatan Garraza; Fernando “Colo” Cappelletti; y el prófugo Ramiro Escalante.
La causa que derivó en el hallazgo del arsenal también expone conexiones con otras estructuras criminales. Entre ellas aparece la organización conocida como “La Mafilia”, que la Justicia atribuye al recluso Leandro “Gordo” Vilches, condenado en 2018 como integrante de Los Monos. Las líneas investigativas se entrecruzan además con la banda de Pablo Nicolás Camino, detenido en una cárcel federal por homicidios y narcotráfico. Uno de los disparadores de estas conexiones fue el asesinato de Micaela Soledad Gómez en mayo de 2023.
Tras varios meses de tareas investigativas, el 4 de marzo se realizaron allanamientos en Roldán e Ybarlucea, con la detención de tres personas. Los operativos estuvieron a cargo de la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (Ciope) junto con la Tropa de Operaciones Especiales (TOE).
Allanamientos y secuestro
El primero de los procedimientos se concretó el 2 de marzo por la tarde en un departamento del barrio 7 de Septiembre, donde se incautaron teléfonos celulares, más de 10 millones de pesos y 550 dólares.
Al día siguiente, los agentes llegaron a la casa quinta de Roldán donde encontraron el armamento enterrado. Para dar con él se utilizaron detectores de metales y maquinaria pesada. Existen versiones contrapuestas sobre la profundidad del hallazgo: algunas indican que el tambor estaba a cuatro metros bajo tierra, mientras que otras sostienen que se encontraba a unos 60 centímetros y que había más de uno.
Entre lo secuestrado había pistolas 9 milímetros y calibre .40 de marcas como Glock, CZ y Tanfoglio, además de fusiles calibre 5.56 y .223 de fabricación china y estadounidense, escopetas y otras armas largas.
Imputados
Como resultado de los operativos fueron imputados Rodrigo Gabriel Cappelletti, de 27 años, y Lautaro Noriega, de 35. El fiscal Ignacio Hueso los acusó de integrar la asociación ilícita liderada por Contreras y de encargarse de la custodia del armamento y de maniobras inmobiliarias ilegales. La jueza Melania Carrara dictó prisión preventiva por dos años para ambos.
El predio de Roldán donde se hallaron las armas está vinculado a Enzo Genaro B., alias “Gordo Enzo”, señalado en la investigación como allegado a la organización. Su nombre aparece en registros de viajes junto a otros miembros del grupo, aunque por el momento no pesa sobre él un pedido de captura público.
En tanto, en el barrio 7 de Septiembre —de donde provienen varios integrantes de la banda— vecinos señalaron que la quinta era utilizada para la realización de fiestas. Incluso, en redes sociales de uno de los involucrados habrían circulado imágenes del armamento desde hace meses.

