En Rosario, la natalidad cayó de forma marcada en la última década. Según el último Anuario de Población y Estadísticas Vitales de la Municipalidad de Rosario, los nacidos vivos pasaron de 25.717 en 2015 a 15.720 en 2024, lo que representa una baja del 38%.
El informe también muestra que los embarazos disminuyeron en casi todas las franjas etarias, con una excepción: las mujeres mayores de 40 años, donde los números se mantuvieron estables e incluso crecieron.
Menos nacimientos en casi todas las edades
La tendencia descendente se replica en la mayoría de los grupos etarios:
- Entre 25 y 29 años: -37,9% (de 5.689 a 3.531 nacimientos)
- Entre 30 y 34 años: -37,7% (de 6.305 a 3.926)
- Entre 35 y 39 años: -24,1% (de 4.291 a 3.258)
El patrón es claro: la maternidad se posterga cada vez más o directamente se reduce.
El dato más fuerte: desplome del embarazo adolescente
Uno de los datos más relevantes del informe es la caída del embarazo adolescente: -64,1% en menos de una década.
- 2015: 3.054 nacimientos de madres de 15 a 19 años
- 2024: 1.098 nacimientos
Este descenso se vincula a políticas de salud pública como el acceso gratuito a anticonceptivos, pero también a un cambio cultural profundo: la maternidad dejó de ser un mandato social para las nuevas generaciones.
La excepción: crecimiento en mujeres +40
A contramano de la tendencia general, dos grupos crecieron:
- 40 a 44 años: +3,5% (de 942 a 975 nacimientos)
- 45 a 49 años: aumento de 67 a 111 nacimientos
Esto refleja una realidad cada vez más frecuente: la maternidad tardía y el avance de los tratamientos de fertilidad asistida.
Ciencia, proyectos de vida y cambios sociales
El especialista en fertilidad asistida Matías Colabianchi explicó que hoy las consultas se concentran entre los 38 y 44 años, algo impensado décadas atrás.
Según el médico, influyen varios factores:
- Mayor expectativa de vida
- Prioridad de proyectos personales y profesionales
- Postergación de la maternidad por decisión propia
“La mujer no piensa en los hijos antes de los 35 en la mayoría de los casos”, señaló.
En la misma línea, el obstetra Gastón Grana remarcó que la baja natalidad responde a una combinación de factores: económicos, sociales y culturales, y que se trata de un fenómeno global.
Factores económicos y transformación social
La investigadora Florencia Rovetto (UNR-Conicet) advirtió que la caída también se vincula a crisis económicas y laborales:
- Dificultades para acceder a empleo estable
- Problemas para proyectar una familia
- Obstáculos en el acceso a la vivienda
A nivel nacional, la tendencia es similar: entre 2014 y 2024, los nacimientos en Argentina cayeron un 47%, según datos del Ministerio de Salud.
Maternidad tardía y fertilidad asistida
La llamada “maternidad tardía” es cada vez más frecuente. Muchas mujeres postergan la maternidad por estudios, carrera o ausencia de una pareja estable.
Sin embargo, los especialistas advierten que a partir de los 40 años se considera edad materna avanzada, con mayores riesgos obstétricos.
Aun así, la medicina reproductiva amplió las posibilidades. Colabianchi incluso relató casos de embarazos logrados después de los 50 años mediante técnicas asistidas y donación de óvulos.
Fertilidad asistida: más acceso, más demanda
El avance de la reproducción asistida cambió el escenario:
- Hoy es más accesible gracias a la cobertura de obras sociales y prepagas
- La Ley de Reproducción Asistida garantiza el acceso a tratamientos
- Un tratamiento sin cobertura puede costar entre 7.000 y 10.000 dólares
Además, los tiempos se acortaron: un tratamiento estándar puede durar entre 20 días y un mes.
El lado positivo: fuerte caída del embarazo adolescente
Más allá de la baja general de la natalidad, hay un punto destacado: la fuerte reducción del embarazo adolescente.
La funcionaria de Salud Pública Diana Mardoni atribuyó este cambio a:
- Acceso masivo a anticonceptivos
- Implementación de Educación Sexual Integral (ESI)
- Mayor planificación familiar
- Acceso legal a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE)
Según especialistas, también influyó un cambio cultural profundo: la maternidad ya no es el único destino esperado para las mujeres.

