El brote de hantavirus detectado en un crucero que pasó por Argentina y que generó alarma internacional volvió a poner en foco una enfermedad que, aunque poco frecuente, continúa registrando casos todos los años en el país. En diálogo con La Marca de la Almohada, el vicedecano de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario, Damián Lerman, explicó que “el hantavirus no es una enfermedad inusual” en Argentina y remarcó que preocupa especialmente “por su alta mortalidad”.
Según indicó, la hipótesis epidemiológica más fuerte es que el contagio de los pasajeros se haya producido en el sur argentino, aunque todavía se sigue investigando la trazabilidad completa del caso. “Aparentemente sí fue acá y se está siguiendo toda la ruta epidemiológica”, señaló.
Lerman detalló que la forma más común de transmisión es a través del contacto con las excretas del ratón. “La orina, la saliva o la materia fecal del roedor se aerosolizan, uno las aspira y se contagia”, explicó. Sin embargo, aclaró que en el país circula una variante particular conocida como virus Andes, capaz de transmitirse entre personas mediante contacto estrecho y prolongado. “Ya están los primeros resultados de que la cepa que afecta a los pasajeros sería esa”, afirmó.
El especialista advirtió que los síntomas iniciales suelen confundirse con otras enfermedades virales. “Da fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas o diarrea, pero después puede evolucionar rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria grave”, sostuvo. Por ese motivo, remarcó la importancia de la detección temprana y del seguimiento epidemiológico de los contactos estrechos.
Respecto de la situación sanitaria en la provincia de Santa Fe, Lerman sostuvo que los casos continúan siendo bajos y que no existe actualmente un escenario de alarma. “El riesgo principal en nuestra región sigue siendo el contagio a través del roedor, no la transmisión entre personas”, indicó. Además, destacó que las medidas preventivas están bien establecidas, sobre todo en zonas rurales o periurbanas donde puede haber presencia de roedores.
También cuestionó la decisión del Gobierno nacional de abandonar la Organización Mundial de la Salud. “La discusión es mucho más grave que este caso puntual. No había que irse nunca de la OMS”, afirmó. En ese sentido, consideró que la cooperación internacional y los sistemas de alerta sanitaria siguen siendo fundamentales frente a enfermedades infecciosas con potencial de expansión.
Fuente: UNR

