La necesidad habitacional es un tema social, y el contexto no es bueno para ninguno de los sectores involucrados. En Rosario, casi el 30% de la población es inquilina (*). Se trata de un universo en crecimiento, si se contempla que en el 2010 dicho sector no superaba el 18%. En paralelo, los hogares que son dueños de sus casas bajaron del 71,3% al 60,5% en la última década, lo que implica una concentración en pocas manos del mercado de propiedades.
El sector inmobiliario es un “tester” del clima social, porque administra un bien esencial como es “el techo”. Qué observan desde el sector en este contexto de crisis: “El mercado locativo residencial está en un momento muy especial. Por un lado, hay una mayor oferta”, porque previo a la desregulación del mercado “había muchas propiedades retenidas porque no era conveniente alquilarlas”.
Pero al analizar la demanda, “lamentablemente se ha achicado”. El gran mercado de inquilinos universitarios se redujo, por la caída general de los ingresos y por las carreras que ahora se dictan online, describió Ellena. Además, “la mayor parte de los inquilinos son asalariados, que son quienes están sufriendo hoy la situación”.
Ellena hace una lectura más profunda de la situación actual del locador: “Muchos se vuelven a las casas de los padres; o gente que estaba en un departamento, se van a barrios más económicos. Y lo más triste –que tenemos muchos casos- es gente que trabajaba en empresas que cerraron, o que pagan de forma discontinua los salarios. En lo que es vivienda, todo se está achicando. Hoy tal vez es más fácil alquilar un departamento en Puerto Norte o una casa en Barrio Belgrano o Las Delicias, porque hay dos realidades económicas distintas”.
Para el inquilino es caro, para el propietario es poco
La pérdida de referencias respecto al valor del alquiler de una vivienda promedio hizo que, para el que debe pagarlo, le represente gran parte de su salario, mientras que para el dueño del inmueble el monto que recibe mensualmente no tiene relación el valor real de la propiedad: “Es que se ha perdido el poder adquisitivo. Para el que lo debe pagar, cada vez resulta más dificultoso, porque ocupa una mayor porción de sus ingresos. Pero es un monto chico para quien lo tiene como renta”, explicó el entrevistado, quien no vislumbra una posible solución en el corto plazo.
Gastos centrales: otro problema
“Las expensas cada vez más avanzan sobre el gasto general del alquiler. Hoy una expensa está entre el 15 y el 20% del alquiler. Hay alquileres de $500.000 que pagan 100.000 o más de expensas”; lo que se manifiesta en que uno de cada 5 inquilinos tiene deudas hoy por gastos centrales, advirtió Ellena.
El rol del Estado: activo o pasivo
Frente al crecimiento de las deudas bancarias, con tarjetas de créditos, billeteras virtuales y canales informales, diversos actores sociales reclaman la intervención estatal. ¿Qué puede suceder con el sector inmobiliario? “Con el perfil que tiene este gobierno, no lo veo posible, no creo que tengan en agenda intervenir, o auxiliar a alguna de las partes. Creo que este gobierno, una de las banderas que tiene es que esto es mercado, oferta y demanda”, mientras que “no podemos dejar de pensar que la vivienda es una cuestión social”.
Como ejemplo de un Estado interviniendo en el mercado locatario, no hay que irse al primer mundo. “Uruguay tiene un alquiler social, tiene inmuebles en alquiler a precios pagables por el asalariado, cosa que acá no se hace. Acá hace años que no se hacen planes de viviendas, que sea algo que se pueda pagar. El único crédito subsidiado es el del Gobierno de la Provincia de Santa Fe mediante el Banco Municipal (de Rosario), que ve la cuestión de la adquisición de un bien inmueble como una cuestión social. El resto son números”.
Por último, desde el sector inmobiliario, el dirigente de la Cámara de Inmobiliarias de Rosario, explicó: “Hace años que venimos pidiendo políticas a mediano o largo plazo, porque el mercado inmobiliario no es algo que se solucione en 2 o 5 años. Para eso se necesita un mercado previsible, porque se necesita que los fondos estén durante mucho tiempo para prestarlos, pero acá no es así. Ahora salió un crédito en dólares, pero no está destinado al que más lo necesita”.