Se cumplieron 300 días del incumplimiento del Gobierno nacional de la ley de financiamiento universitario. Los gremios docentes lanzaron un fuerte plan de lucha que incluyó una semana completa de paro. ¿Escucha la gestión Milei este reclamo? “El mensaje se ha ido recibiendo. El Gobierno quiere mostrar que no le importa lo que hagan los trabajadores en general, pero le entran los golpes cuando es la comunidad universitaria la que se moviliza, porque somos una de las pocas instituciones que todavía tienen respaldo social”.

Gremialismo de anticipación

La realidad que atraviesa el ámbito universitario era algo esperable. “Advertimos antes de las elecciones lo que iba a pasar, no porque fuéramos adivinos, sino porque el propio Milei lo decía en campaña, cuando hablaba del baucher, del arancel. Dijo que el mejor sistema educativo es el que cada argentino se pueda pagar. Y fue pasando esto”.

Gayoso calificó al desfinanciamiento como “brutal”, e hizo “una analogía con las dictaduras del 66 y del 76. Con este gobierno fuimos haciendo medidas de lucha, y a cada paso ha cedido algo. Previo a una marcha dio un aumento del 6%, que es una miseria, y tiene que ir largando para descomprimir algunas cuestiones”.

En cuanto a la ley de financiamiento, avalada por la Corte Suprema, el dirigente insistió en que “se tiene que cumplir, y están a punto de recibir una demanda penal por incumplimiento de deberes de funcionarios públicos. Y el 54% del que habla la ley, es sólo para mantener el poder adquisitivo. A nosotros salariamente se nos aumentó sólo el 21. Nos falta un 34% para la cumplir la ley, que no es sólo salarios, sino becas, gastos de funcionamiento”.

Vendiendo peluches

“Estamos viendo compañeros que renuncian, se van, la misma película que vimos en los 90, con lo que costó repatriar a investigadores, docentes. Hoy vemos el mismo éxodo. Muchos apelan al pluriempleo, manejando aplicaciones, fabricando peluches, apelando a lo que sea para poder parar la olla cada día”, reconoció el dirigente gremial al referirse a la realidad económica del trabajador universitario.

Al reflexionar sobre la cohesión dentro del universo de docentes ante 7 días de huelga, Gayoso explicó: “Las medidas de fuerza son votadas. En la última asamblea votaron 2.057 compañeros. La moción que ganó fue la de parar la semana completa con casi el 75% de los votos”, aunque reconoció que la adhesión suele ser disímil, dependiendo de cada facultad.

Al margen de lo salarial, “en la universidad falta de todo, materiales didácticos, computadoras, proyectores, reactivos en los laboratorios. Cada vez es más difícil hacer docencia, investigación, extensión. Es un desafío diario ver cómo se lleva adelante el trabajo, es un desafío llegar a fin de mes sin endeudarte, porque el endeudamiento está creciendo mucho. Además de lo material, está lo simbólico, porque el gobierno sale a decir a diario que lo que se investiga no sirve, que somos ñoquis colgados de la teta del Estado, que adoctrinamos a los alumnos, que somos terroristas, cuando la investigación de Argentina es reconocida en el mundo, estamos llegando a niveles de hartazgo mientras hace 300 días que él no cumple una ley”.

El mensaje para los alumnos que sufren la falta de cursado es claro: “Estamos corriendo el riesgo de perder algo mucho más grande que una semana de clases. Podemos perder el sistema universitario como lo conocemos. No sé qué busca el gobierno, si privatizarnos, o dejar que muera de inanición. Si esto no se financia, no hay otro camino posible. Incluso dando la pelea el resultado es incierto, podemos ganar, perder, pero si no hacemos nada, vamos a perder el sistema universitario tal como lo conocemos”.

La relevancia de la universidad pública y gratuita

“La sociedad ha sido moldeada por el sistema universitario que tenemos, y el sistema universitario se ha moldeado por las luchas que se han dado, desde el Rosariazo hasta el Cordobazo”, afirmó Gayoso, al tiempo que recordó que “en el año 1988 hubo 8 meses de paro, y se ganó. Para la generación que estaba cursando seguramente fue un problemón, pero gracias a eso tenemos la universidad que tenemos hoy. Nuestra generación debe tener el compromiso de dejarle a las generaciones que vienen, al menos, una universidad como la que tuvimos nosotros”.

Estudiantes extranjeros

En el marco de la lucha universitaria, y quizás para desviar el foco de la atención o para culpar a algún sector, cada tanto el gobierno nacional saca el tema de los estudiantes extranjeros. Frente al tema, el entrevistado afirmó: “Me llena de orgullo que abramos las puertas a los extranjeros, porque aportan una pluralidad que es muy buena, y al presupuesto universitario no le mueven un milímetro la aguja respecto de la masa del presupuesto. Además es un ejemplo hacia el resto del mundo. Sé que en otros lados no es así, pero, ¿qué aporte hacemos si nos comportamos de la misma manera egoísta que el resto del mundo?”.