La Universidad Nacional de Rosario (UNR) dispuso asueto para este miércoles 29 de julio, por lo que no habrá clases en las facultades ni en las escuelas medias que dependen de la institución. La medida alcanza a docentes e investigadores y se enmarca en la conmemoración del Día de la Docencia Universitaria, una fecha que recuerda la defensa de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra.

La jornada fue incorporada oficialmente al calendario de la UNR hace una década mediante una resolución del Consejo Superior y se celebra cada 29 de julio como homenaje a quienes resistieron la intervención de las universidades durante la dictadura de Juan Carlos Onganía.

Una fecha ligada a la defensa de la universidad pública

El Día de la Docencia Universitaria rememora los 60 años de La Noche de los Bastones Largos, uno de los hechos más recordados de la historia de la educación superior en Argentina.

La resolución que estableció la conmemoración en la UNR destaca que la fecha reconoce a los integrantes de la comunidad universitaria que defendieron la autonomía universitaria y la libertad de enseñanza frente a la intervención militar de las casas de estudio.

La iniciativa fue impulsada por la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (Coad) durante las negociaciones paritarias de 2015 y posteriormente aprobada por las autoridades universitarias.

¿Qué fue La Noche de los Bastones Largos?

Estudiantes detenidos en la fatídica noche.

El episodio ocurrió el 29 de julio de 1966, pocas semanas después del golpe de Estado encabezado por Juan Carlos Onganía. Ese día, efectivos de la Policía Federal desalojaron por la fuerza cinco facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), ocupadas por estudiantes, docentes y graduados que rechazaban la intervención del gobierno militar sobre las universidades nacionales.

El nombre con el que pasó a la historia proviene de los largos bastones utilizados por la policía para golpear a quienes fueron obligados a abandonar los edificios universitarios.

Un hecho que marcó a la ciencia y la educación argentina

La represión provocó una profunda crisis en el sistema universitario. Tras aquellos acontecimientos, más de 700 docentes, investigadores y científicos abandonaron sus cargos, mientras que muchos de ellos se exiliaron en el exterior, generando una de las mayores fugas de talento académico de la historia argentina.

Por ese motivo, cada 29 de julio la comunidad universitaria recuerda aquel episodio como un símbolo de la defensa de la universidad pública, la autonomía institucional y la libertad académica. En la UNR, la conmemoración se traduce en un asueto que alcanza a todo el personal docente e investigador y suspende la actividad académica en las unidades dependientes de la casa de estudios.