El mundo de la música popular despide a uno de sus máximos referentes.  murió este miércoles a los 81 años, luego de permanecer internado durante dos días en el Piero De BenedictisHospital Italiano de Buenos Aires. Nacido en Italia pero profundamente arraigado en la cultura argentina, el artista construyó una carrera de más de seis décadas marcada por la poesía, el pacifismo y himnos que atravesaron generaciones.

Una trayectoria de seis décadas y canciones inolvidables

A lo largo de su carrera, Piero logró que melodías ligadas a momentos políticos y sociales concretos se convirtieran en parte de la memoria colectiva. Su gran punto de inflexión llegó en 1968, cuando conoció al poeta y periodista José Tcherkaski, formando una de las duplas autorales más exitosas del país.

De esa unión creativa nacieron obras cumbre de la música hispanoamericana:

  • “Mi viejo” (1969), una canción que trascendió fronteras y generaciones.
  • “Para el pueblo lo que es del pueblo”, reflejo de su espíritu pacifista y social.
  • “Pedro Nadie” y “Coplas de mi país”.
  • “Soy pan, soy paz, soy más”, un himno que luego popularizaría junto a Mercedes Sosa.

Exilio, regreso y compromiso social

El perfil comprometido de Piero durante los años setenta tuvo un alto costo personal. En 1976, tras sufrir un intento de secuestro por parte de grupos de tareas de la última dictadura militar, debió partir al exilio. Vivió en Italia y España, donde pausó parte de su labor compositiva para dedicarse al trabajo rural y proyectos de producción orgánica.

Su regreso a la Argentina en los primeros años de la década del 80 —marcado por su histórico show en el Microestadio de Atlanta en 1981— dio paso a una etapa donde su repertorio abrazó con más fuerza la paz, la infancia y la solidaridad.

Más allá de los escenarios, su carrera estuvo definida por su fuerte activismo comunitario, como el concierto brindado en 2010 para los 33 mineros atrapados en Chile o su participación en el festival colombiano por la vida y la paz junto a León Gieco y Víctor Heredia.

Su último gran paso artístico había tenido lugar el pasado mes de abril en Bogotá, donde presentó las canciones de su disco infantil La sinfonía inconclusa del mar acompañado por un numeroso elenco. Su legado, sin embargo, ya es eterno en la cultura popular.