Brenda Fricker, la actriz irlandesa ganadora de un premio Oscar y recordada por interpretar a la entrañable “mujer de las palomas” en Mi pobre angelito 2, murió a los 81 años. La noticia fue confirmada por su representante, quien indicó que la artista atravesaba problemas de salud desde hacía un tiempo, aunque no informó la causa del fallecimiento.
“Nunca volveremos a ver a alguien como ella y el mundo es un lugar peor sin su presencia. Fue un honor conocerla, quererla y trabajar con ella”, expresó su agente en declaraciones a la BBC, al despedir a una de las intérpretes más destacadas del cine irlandés.
Una carrera marcada por el Oscar
Nacida el 17 de febrero de 1945 en Dublín, Fricker inició su carrera en el teatro y formó parte de compañías de prestigio como el Teatro Nacional de Irlanda, la Royal Shakespeare Company y la Court Theatre Company de Gran Bretaña.
Durante las décadas de 1970 y 1980 desarrolló una extensa trayectoria en televisión, hasta que alcanzó reconocimiento internacional con su actuación en Mi pie izquierdo (1989), donde interpretó a la madre del personaje protagonizado por Daniel Day-Lewis.
Ese trabajo le valió el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto en 1990, convirtiéndose en la primera actriz irlandesa en obtener una estatuilla de la Academia.
El personaje que conquistó al público
Pese a su consagración en Hollywood, uno de sus papeles más recordados fue el de la “mujer de las palomas” en Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York (1992). En la película interpretó a una mujer solitaria que entabla una emotiva amistad con Kevin McCallister, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos del clásico navideño.
Su participación en esa producción le dio una enorme popularidad y la acercó a nuevas generaciones de espectadores.
Una trayectoria destacada
A lo largo de los años también integró los elencos de películas como So I Married an Axe Murderer, Angels in the Outfield, Tiempo de matar y Veronica Guerin, además de numerosos trabajos para televisión.
En 2025 publicó su autobiografía, donde repasó algunos de los momentos más difíciles de su vida. Allí relató una infancia marcada por los malos tratos, un grave accidente que la obligó a permanecer dos años internada y los abusos sexuales que sufrió durante su juventud.
Con una carrera de más de cinco décadas, Brenda Fricker dejó una huella tanto en el cine dramático como en producciones que se transformaron en clásicos para millones de espectadores.