La provincia de Santa Fe oficializó la declaración del liso como Patrimonio Cultural Inmaterial. A través del Decreto N.º 1845/26 y con la publicación en el Boletín Oficial, se promulgó la Ley 14.479 que reconoce formalmente a esta tradicional costumbre cervecera por su valor histórico, gastronómico y turístico.
La norma complementa la Ordenanza N° 12.159 sancionada por el Concejo Municipal de Santa Fe en 2014, elevando la protección y promoción de este símbolo identitario a escala provincial.
Qué establece la Ley 14.479 sobre el liso santafesino
El texto normativo otorga un marco de promoción y respaldo oficial a la bebida emblemática de la capital provincial:
- Reconocimiento técnico y cultural: Declara Patrimonio Cultural Inmaterial al liso por su modalidad de producción en barril sin pasteurizar y su ritual tradicional de servido.
- Fomento al turismo y la gastronomía: Designa al Poder Ejecutivo para fijar la autoridad de aplicación, encargada de promover eventos y actividades que revaloricen esta tradición cervecera.
- Proyección provincial: Amplía el reconocimiento histórico local para consolidarlo como un recurso clave de la identidad gastronómica de toda la provincia.
El origen del liso y la huella de Otto Schneider
La tradición del liso nació en la década de 1930 de la mano de Otto Schneider, maestro cervecero alemán que se radicó en la ciudad tras trabajar en la Cervecería Santa Fe y fundar luego la Cervecería Schneider.
Para evaluar la calidad de la bebida en los bares locales, Schneider pedía que le sirvieran la cerveza de barril en un vaso de vidrio cilíndrico, liso y sin manija ni relieves. Esta costumbre dio origen a un formato único por razones específicas:
- Inspección visual: El vidrio transparente y sin labrados permitía apreciar la claridad, el brillo y el color dorado de la cerveza.
- Temperatura ideal: El tamaño del vaso (de 250 a 255 cc) permitía consumir la bebida rápidamente bien helada, evitando que perdiera gasificación o subiera su temperatura con el calor ambiental.
La clave técnica: cerveza fresca y sin pasteurizar
El diferencial distintivo del liso reside en el producto mismo. Se trata de cerveza de barril sin someter al proceso de pasteurización, el tratamiento térmico que se utiliza en los embotellados comerciales para extender la vida útil del producto a larga distancia.
Al servirse directamente del barril de distribución local, la cerveza mantiene una mayor ligereza, un sabor suave y un paso ágil en boca que la convirtió en el sello distintivo de la cultura cervecera santafesina.