El 1º Congreso Nacional de Aprendizaje Basado en Juego (ABJ) se llevó a cabo en la ciudad de Bahía Blanca del 15 al 17 de agosto. El encuentro contó con la participación de destacados referentes y disertantes de Uruguay, México, España (como Oriol Ripoll) y Argentina, además de la presencia activa de la editorial rosarina Tëkun.

Durante las tres jornadas se realizaron más de 30 talleres teórico-prácticos en los que se compartieron experiencias lúdico-educativas ante más de 200 asistentes, entre docentes, profesionales de la salud, estudiantes, diseñadores y referentes del juego de distintos puntos del país.

Diseñar con sentido educativo

“Una de las ideas centrales de este primer Congreso de ABJ fue que el juego puede ser una herramienta pedagógica concreta, capaz de favorecer la motivación, la participación, la creatividad y la construcción de conocimientos. No se trata simplemente de hacer más divertida una clase: el desafío es diseñar experiencias lúdicas vinculadas con objetivos educativos específicos”, detalló Sandra Vissani, una de las organizadoras del evento.

Tanto los disertantes como el público coincidieron en que el rol del docente sigue siendo fundamental, ya que el juego por sí solo no garantiza el aprendizaje. La figura del educador resulta clave para seleccionar el recurso adecuado, adaptar las reglas, acompañar la experiencia y, sobre todo, propiciar la reflexión posterior que transforma el juego en conocimiento.

La importancia del ABJ en el aula

Uno de los grandes consensos del Congreso fue el valor del juego para abordar uno de los desafíos más complejos de la educación actual: recuperar la atención y el compromiso de los estudiantes. Dinámicas como la competencia sana, la cooperación, la toma de decisiones y la resolución de problemas promueven un rol activo en el proceso de enseñanza.

De la experiencia aislada a la red nacional

El encuentro dejó en evidencia que el ABJ en Argentina dejó de ser un conjunto de iniciativas aisladas. Actualmente existe una comunidad consolidada de docentes, investigadores, diseñadores, editoriales e instituciones impulsando proyectos concretos, y el Congreso funcionó como un espacio para articular esa red y darle visibilidad nacional.

La visión de Tëkun

“El Congreso mostró que existe una oportunidad para pasar de usar juegos en la escuela a pensar una verdadera política de incorporación del juego como metodología educativa. El desafío ya no parece ser demostrar que jugar puede enseñar, sino encontrar cómo incorporar sistemáticamente el juego a las prácticas educativas, formando docentes y desarrollando juegos adecuados para objetivos pedagógicos concretos”, señaló Franco Toffoli, socio fundador de Tëkun.

Asimismo, destacó el papel de las editoriales en esta transformación: “Ahí aparece un espacio muy interesante para proyectos como el nuestro: no solamente como editorial de juegos, sino como desarrollador de herramientas pedagógicas, capacitador de docentes y articulador entre el mundo educativo y el mundo lúdico”.