Rosario vivió este domingo 15 de marzo una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva. El Monumento Nacional a la Bandera se transformó en el epicentro de un multitudinario recital gratuito en el que Fito Páez regresó a su ciudad natal para reencontrarse con su público. El espectáculo reunió a más de 300 mil personas y convirtió al emblemático espacio rosarino en una verdadera fiesta popular.
Antes del inicio del show, el gobernador Maximiliano Pullaro destacó el significado del evento para la ciudad. “Volvió Rosario; la gente volvió a apropiarse de los espacios públicos y a disfrutar la ciudad. Aquellos que hace tres años nos miraban con piedad hoy lo hacen con admiración, porque los rosarinos y santafesinos pudimos unirnos y salir de una etapa muy dura”, afirmó.
El mandatario también subrayó la magnitud del recital y señaló que espectáculos de estas características no son habituales en el país. “Hay que buscar mucho para encontrar un evento con esta convocatoria y con tanta gente reunida para disfrutar”, sostuvo. En ese sentido, aseguró que “la mejor etapa de Rosario es la que viene, no sólo por las obras públicas sino porque la ciudad vuelve a encontrarse y a compartir”.
Por su parte, el intendente Pablo Javkin celebró el regreso del músico rosarino y la convocatoria lograda. “Fito es un hijo de la ciudad que viene a regalarnos su arte y a compartirlo. Va a ser una noche histórica, probablemente la de mayor público, y estamos muy felices”, expresó. Además, consideró que el evento simboliza la recuperación de la ciudad: “La música nos une en un momento en el que Rosario volvió. Hoy todo el país está hablando de esto y llega gente de distintos puntos de la Argentina”.
También participaron de la actividad el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, y la ministra de Cultura, Susana Rueda, quien destacó el valor simbólico del lugar: “Este Monumento muchas veces fue escenario del dolor, pero hoy es una expresión de alegría a través de la cultura pública”.
Profeta en su tierra
Luego de presentarse en escenarios internacionales, Páez volvió al lugar donde comenzó su historia musical para ofrecer un espectáculo de gran formato. El artista decidió no cobrar honorarios para que el recital pudiera ser gratuito y accesible para toda la comunidad.
El show fue posible gracias al acompañamiento de empresas como San Cristóbal Seguros, La Segunda Seguros, Black Room, Holiday Inn, Canut y Quilmes, junto al Gobierno de la Provincia de Santa Fe y la Municipalidad de Rosario.
El músico abrió la noche con Tema de Piluso, que fue coreado por una multitud que entonó el verso “Rosario siempre estuvo cerca”. A lo largo del recital repasó varios de los clásicos de su trayectoria, entre ellos Tráfico por Katmandú, El amor después del amor, 11 y 6, Yo vengo a ofrecer mi corazón, Fue amor, La rueda mágica, Circo Beat, Brillante sobre el mic, A rodar mi vida, Ciudad de pobres corazones, Del 63 y Mariposa Tecknicolor, entre otros temas que marcaron distintas etapas de su carrera.

