Las puertas del Polideportivo municipal del Parque de los Trabajadores, en Villa Domínico (Avellaneda), se cerraron poco después de las 4 de la madrugada de este lunes, marcando el final de una multitudinaria y emotiva despedida a Carlos “Indio” Solari. La convocatoria, de carácter histórico, reunió a fanáticos de todo el país que se acercaron para rendir homenaje al icónico exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

En las primeras horas del día, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires confirmó oficialmente la finalización del velatorio público. El titular de la cartera, Javier Alonso, explicó que la decisión fue consensuada con la familia del músico, una vez que se retiraron los últimos grupos de seguidores que permanecían en las inmediaciones.

Durante toda la jornada del domingo, la magnitud de la despedida quedó reflejada en las extensas filas que superaron las 80 cuadras, transformando a Avellaneda en un escenario atravesado por la emoción y el respeto. El acceso al microestadio permaneció habilitado por más de 18 horas de manera ininterrumpida, permitiendo el ingreso constante de personas.

A pesar de las demoras propias de un evento de semejante magnitud, todos los presentes en las cercanías lograron ingresar de forma ordenada para despedirse frente al féretro del reconocido cantante.

A través de sus redes sociales oficiales, la familia del Indio Solari ratificó el cierre de la despedida pública y expresó su agradecimiento tanto a quienes participaron de la organización como a los miles de seguidores que se acercaron. El mensaje concluyó con una frase que resume el espíritu del homenaje: “Que su música no pare nunca más”.