Un equipo de especialistas en patrimonio y arqueología identificó dos nuevos sitios arqueológicos en la localidad rionegrina de Pilcaniyeu, en un área montañosa de difícil acceso ubicada en el trayecto que conecta dicha comuna con San Carlos de Bariloche. El hallazgo, que no contaba con antecedentes de investigación ni registros previos en la provincia, incluye pinturas rupestres, estructuras de piedra y herramientas líticas que dan cuenta de una relevante ocupación humana precolonial.

El operativo de verificación in situ contó con la participación de la Dirección de Patrimonio y Museos de Río Negro, un investigador del Conicet y la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), y el apoyo logístico del Escuadrón 34 Bariloche de Gendarmería Nacional.

Los vestigios hallados en el territorio rionegrino

La inspección en el terreno permitió documentar diversos elementos que aportan información clave sobre las formas de vida y el uso del espacio por parte de las antiguas comunidades patagónicas:

  • Pinturas rupestres: Representaciones gráficas sobre superficies rocosas que incluyen trazos, figuras y símbolos, constituyendo un testimonio directo de las prácticas culturales del área.
  • Aleros y cuevas: Formaciones rocosas naturales que funcionaban como refugios temporales, zonas de descanso o espacios para tareas cotidianas.
  • Pircas: Muros y estructuras elaboradas mediante la superposición de piedras sin mortero, utilizadas habitualmente como cercos, corrales o divisiones del espacio.
  • Herramientas líticas: Instrumentos de piedra tallada como puntas, raspadores y cuchillos empleados en actividades de subsistencia y procesamiento de recursos.

Protección patrimonial y futuras investigaciones

Las tareas en el lugar se desarrollaron bajo los protocolos fijados por la Ley provincial 3.041 y la Ley Nacional 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico. Durante la jornada, los profesionales realizaron un relevamiento fotográfico, planimétrico y de georreferenciación para fijar las coordenadas exactas de las áreas y garantizar su preservación.

El material documentado abre el camino para futuras campañas científicas que incluirán excavaciones controladas y análisis de laboratorio. Estos estudios permitirán precisar la cronología exacta de los restos, definir la función específica de cada espacio y reconstruir la historia de los pueblos originarios que habitaron la región antes de la colonización europea.