Los docentes de la Universidad Nacional de Rosario iniciaron este martes un paro de una semana en reclamo de mejoras salariales y mayor financiamiento para el sistema universitario público. La medida también impacta en la Universidad Tecnológica Nacional, sede Rosario, donde se programaron jornadas de visibilización entre martes y miércoles, seguidas por un cese total de actividades jueves y viernes.

La huelga se inscribe en un conflicto sostenido que se profundizó desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Según denuncian los gremios, los salarios docentes acumulan una pérdida del poder adquisitivo cercana al 35%, ubicándose en niveles mínimos de más de dos décadas.

Desde el sindicato Coad señalaron que la medida registra una alta adhesión tanto en facultades como en escuelas preuniversitarias, donde las clases fueron suspendidas. En lo que va del año, ya se contabilizan cuatro semanas completas de paro, además de diversas acciones de protesta, entre ellas la marcha federal universitaria realizada el 12 de mayo.

El secretario general del gremio, Federico Gayoso, sostuvo que el nivel de acatamiento refleja el deterioro de las condiciones laborales. De acuerdo con datos del sindicato, entre diciembre de 2023 y mayo de 2026 los aumentos salariales alcanzaron el 169,3%, muy por debajo de la inflación acumulada del 314,4%, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo de unos 35 puntos.

El dirigente también advirtió que la caída equivale, en términos prácticos, a la pérdida de más de once salarios. Además, remarcó que hace 15 meses no se actualiza la garantía salarial, que establece pisos de ingresos de $1 millón para dedicación exclusiva, $500.000 para semiexclusiva y $250.000 para cargos simples.

Un informe del Consejo Interuniversitario Nacional refuerza ese diagnóstico. Según el organismo, entre noviembre de 2023 y febrero de 2026 los salarios universitarios aumentaron 158%, frente a una inflación del 280%, lo que representa una pérdida real cercana al 32%. Este deterioro equivale a unos 7,3 salarios mensuales y ubica los ingresos en uno de los niveles más bajos desde el retorno democrático.

Para recomponer el poder adquisitivo perdido, el informe estima que sería necesario un incremento salarial cercano al 47% respecto de los valores vigentes a comienzos de 2026.

Otro relevamiento del Centro de Economía Política Argentina señala que entre noviembre de 2023 y enero de 2026 los salarios reales de docentes y no docentes cayeron alrededor de un 34%. El informe también advierte que gran parte de los cargos se ubican por debajo de la línea de pobreza.

De acuerdo con ese estudio, solo una fracción de los docentes con dedicación exclusiva logra superar el valor de la canasta básica total, mientras que la mayoría de los cargos —especialmente los de dedicación simple y semiexclusiva— no alcanza siquiera a cubrir ese umbral. La situación se agrava al comparar los ingresos con la canasta básica alimentaria, donde numerosos puestos quedan incluso por debajo de la línea de indigencia.

El informe también recuerda que la ley de financiamiento universitario contempla la convocatoria a paritarias para recomponer los salarios en función de la inflación acumulada desde diciembre de 2023, lo que implicaría una actualización cercana al 44%.

En este contexto, el paro docente vuelve a poner en primer plano la crisis presupuestaria del sistema universitario y la pérdida sostenida del poder adquisitivo de sus trabajadores, en un escenario donde los reclamos por recomposición salarial continúan sin resolución.