Reinaldo Wabeke volvió al centro de la escena mediática tras haber recuperado la libertad en abril del año pasado. Instalado en Rosario junto a su esposo Elías Salazar, a quien conoció mientras cumplía una condena en la Unidad Penitenciaria N.º 1 de Coronda, el viudo de Adelfa Volpes atraviesa un proceso de reestructuración personal que incluye la redacción de un libro autobiográfico y gestiones encabezadas por su abogado, Martín Frassi, para adaptar su historia a una serie de televisión.

El mediático cobró notoriedad pública en 2007 cuando, con 24 años, contrajo matrimonio con Adelfa, una mujer 58 años mayor que falleció a los 24 días del enlace tras sufrir un accidente cerebrovascular. Tras cumplir una pena de cinco años de prisión por una causa vinculada al narcotráfico iniciada en 2020, Wabeke busca dar su versión sobre los hechos que marcaron su vida.

La disputa por los inmuebles de 9 de Julio y las denuncias contra su expareja

Uno de los principales ejes que sostiene Wabeke está vinculado a los bienes heredados tras el fallecimiento de Volpes. Frente a las versiones que señalaban un vertiginoso gasto del patrimonio, el santafesino aclaró que el proceso sucesorio continúa su curso por la vía legal y que vive de la pensión dejada por su primera esposa.

La herencia en litigio contempla cuatro departamentos ubicados en la zona céntrica de 9 de Julio, en la provincia de Santa Fe. Wabeke ratificó su condición de único heredero universal y confirmó que sus representantes legales tramitan la restitución judicial de los inmuebles, los cuales se encuentran actualmente ocupados por familiares lejanos de la mujer.

Asimismo, denunció haber sido víctima del robo de 70 mil dólares provenientes de los ahorros de Adelfa y de la sustracción de sus pertenencias personales mientras permanecía detenido. Según su relato, el responsable del hecho fue una expareja con la que convivió durante 13 años, a quien también vinculó con la causa judicial que derivó en su aprehensión en la autopista Rosario-Santa Fe en abril de 2020.

Nueva vida en Rosario, casamiento y decisión patrimonial

Tras pasar un año en el penal de Piñero bajo situaciones de extorsión y posteriormente cuatro años en Coronda, Wabeke conoció a Salazar, de 27 años. La pareja formalizó su unión en el Registro Civil de Coronda un mes después de que Reinaldo completara su condena, para luego radicarse en la ciudad de Rosario.

Frente a los distanciamientos con su entorno familiar directo, el santafesino confirmó que tomó la decisión de designar a Salazar como el único beneficiario de sus bienes, seguros de vida y de las sumas que pueda percibir a futuro por los reclamos judiciales en marcha.