El colectivo cultural Turbio renueva su propuesta de llevar el cine de terror a espacios no convencionales de Rosario. La cita será el próximo viernes 25 de septiembre en la histórica sede de la masonería local, ubicada en Laprida 1027, un inmueble de más de 130 años que conserva en su interior tres templos masónicos y una antigua biblioteca simbólica.

El evento combinará cine, patrimonio arquitectónico, intervenciones artísticas con actrices profesionales, música en vivo y una charla introductoria sobre el origen de las logias en la ciudad. Las entradas ya se encuentran a la venta por un valor de $35.000 e incluyen una propuesta gastronómica con bebida y menú a elección.

Proyección, funciones y valor del evento

En esta oportunidad se proyectará la película argentina “Historia de lo oculto” (2020), ópera prima del director Cristian Ponce que obtuvo el premio a Mejor Ópera Prima Latinoamericana en el Festival de Mar del Plata. La trama gira en torno a conspiraciones, secretos y poderes ocultos, en un diálogo directo con la simbología del espacio que la recibe.

  • Fechas y horarios: Viernes 25 de septiembre con tres funciones disponibles a las 18:00, 20:00 y 22:00 horas.
  • Dónde: Sociedad Filantrópica Unión (Laprida 1027, Rosario).
  • Gastronomía incluida: Los tickets integran consumiciones a cargo de Vermut Pichincha o Pocimario, junto a opciones de Pizza House, Olgasana o Toque hamburguesería.
  • Tickets: Las entradas se comercializan de forma digital a través de las plataformas del colectivo organizador.

La historia masónica detrás de la locación

El edificio de Laprida 1027 fue diseñado por el arquitecto Juan Bosco e inaugurado en 1890, tras la compra del terreno por parte de la Logia Unión Nº 17, fundada formalmente en octubre de 1860 como una de las instituciones filantrópicas y masónicas más antiguas del país.

A lo largo de su historia, el edificio no solo albergó la actividad de las logias rosarinas sino que también funcionó como el primer banco de sangre de la ciudad a principios del siglo XX. Actualmente, el espacio controlado por la Sociedad Filantrópica Unión continúa reuniendo a la mayoría de los talleres masónicos activos de la región y abre sus puertas de manera excepcional para esta intervención cultural.