La ciudad de Santa Fe se transformó en sede de una experiencia innovadora a escala global. En el marco del programa Urban Ocean, comenzó a funcionar “Eco Carga”, una estación multipropósito donde los vecinos pueden recargar productos de limpieza a granel utilizando sus propios envases. La iniciativa apunta a reducir el uso de plásticos descartables y, al mismo tiempo, ofrecer una opción más accesible frente al aumento de precios de insumos básicos.
El proyecto surge de la articulación entre la Red de Ciudades Resilientes, la Iniciativa Circular y la Universidad de Georgia. Su director, Daniel Padilla, explicó que el trabajo en la capital provincial comenzó hace tres años con un relevamiento detallado de la contaminación plástica junto a la Universidad Nacional del Litoral. A partir de ese diagnóstico, se definieron acciones de alto impacto y se canalizó financiamiento internacional para llevarlas adelante.
Padilla destacó que la elección de Santa Fe respondió tanto a su infraestructura previa —como la red de Eco Puntos— como a la decisión política de avanzar hacia un modelo más sustentable. En ese sentido, expresó que se espera que los resultados del programa sean “emblemáticos y pioneros” a nivel mundial.
A diferencia de otras experiencias de venta a granel, generalmente impulsadas por el sector privado, Eco Carga tiene un enfoque público-comunitario. Es el municipio el que promueve este sistema, facilitando el acceso de los vecinos a productos de higiene de calidad mediante envases reutilizables.
El funcionamiento es simple: quienes se acerquen al punto ubicado en Salvador del Carril y Pedro Vittori pueden llevar sus propios recipientes y abastecerse. A futuro, se proyecta que estos espacios también operen como centros de recepción de materiales reciclables, reforzando el circuito de la economía circular.
La implementación de este tipo de políticas responde a un contexto global preocupante: cada minuto, el equivalente a un camión de basura lleno de plástico termina en los océanos. Además, la dependencia de este material —derivado del petróleo— expone a las economías locales a las variaciones del mercado energético.
En ese marco, desde Urban Ocean subrayan que iniciativas como Eco Carga permiten modificar hábitos de consumo, disminuir la contaminación y generar un impacto positivo tanto en la salud como en el bolsillo de la población.
La incorporación de Santa Fe a esta red internacional representa un paso significativo en la gestión de residuos urbanos y refuerza la idea de que la sostenibilidad también puede convertirse en una herramienta concreta para mejorar la economía cotidiana de los ciudadanos.
Fuente: El Litoral

