A un año de la implementación del nuevo sistema de categorización ambiental, la provincia de Santa Fe logró registrar más de 3.000 empresas durante 2025, un hito que refleja avances significativos en la modernización de la gestión ambiental.
“Con esta herramienta avanzamos hacia un Estado moderno, que audita, controla y da respuestas al sector productivo con reglas claras”, afirmó el ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez. En ese sentido, subrayó que “la innovación administrativa, cuando se aplica con rigor técnico, puede traducirse en un mejor control”.
La iniciativa forma parte del Programa de Innovación Administrativa del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático y se enmarca en el proceso de modernización y digitalización que impulsa el gobierno provincial encabezado por Maximiliano Pullaro.
Digitalización y mayor alcance del control
Uno de los ejes centrales del nuevo sistema fue la digitalización del trámite de registro ambiental, que permitió reducir drásticamente los tiempos. Mientras que antes el proceso podía extenderse hasta un año, actualmente se completa en apenas 15 minutos desde cualquier dispositivo. Esto le permite al Ministerio contar con información más precisa y actualizada sobre las actividades productivas que se desarrollan en todo el territorio santafesino.
En términos comparativos, durante 2024 se realizaron 602 categorizaciones, un 30% más que en 2023, cuando se habían registrado 463. En 2025, en cambio, el número ascendió a 3.000, multiplicando por seis los registros obtenidos en todo 2023. Desde la cartera ambiental destacaron que nunca antes se había alcanzado una cifra tan elevada de empresas inscriptas en un mismo año calendario.
Del total de firmas registradas, el 37% fue clasificado en categoría 1 o quedó exento, mientras que el 63% restante se ubica en las categorías 2 y 3, que implican mayores exigencias y controles ambientales.
Más eficiencia sin flexibilizar exigencias
En paralelo, el Ministerio incorporó la Licencia Ambiental Digital, que reemplaza trámites que anteriormente podían demorar entre seis y doce años. El nuevo permiso se obtiene en pocos días y sin reducir los requisitos vigentes, lo que representa un salto cualitativo en términos de eficiencia, transparencia y previsibilidad para el sector privado.
Asimismo, se llevaron adelante instancias de capacitación para los equipos técnicos en conjunto con el IRAM y la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), con el objetivo de fortalecer la fiscalización bajo criterios profesionales. A estas acciones se sumará la incorporación de nuevas tecnologías que permitirán auditorías más rápidas, eficaces y con mayor trazabilidad.
“Estamos consolidando un sistema ambiental moderno, que combina tecnología, formación técnica y presencia territorial. Esto no solo mejora el control, sino que también brinda previsibilidad al sector productivo y garantiza el cumplimiento de la normativa ambiental”, señaló el secretario de Ambiente, Gustavo Leone.
Con estos avances, Santa Fe consolida un modelo de desarrollo sostenible que busca equilibrar producción y ambiente, y se posiciona como una referencia a nivel nacional en gestión ambiental inteligente.

