Un oso hormiguero gigante y un aguará guazú, dos especies clave para la biodiversidad santafesina, fueron rehabilitados y devueltos a su hábitat natural tras ser rescatados en zonas urbanas de La Criolla y Monte Vera. Junto a un gato montés y decenas de aves silvestres, formaron parte de un nuevo operativo de liberación impulsado por la Provincia, que en lo que va de 2026 ya permitió reinsertar más de 900 animales.

La iniciativa se enmarca en las políticas de conservación que lleva adelante el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, a través del Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de la Fauna (Criif) La Esmeralda, ubicado en la ciudad de Santa Fe. Los ejemplares fueron liberados en áreas naturales protegidas que integran el sistema provincial.

El ministro Enrique Estévez subrayó la relevancia del trabajo realizado: “Superar los 900 animales recuperados y reinsertados en su entorno natural en lo que va del año refleja el compromiso del Gobierno provincial y la tarea sostenida de un equipo profesional dedicado a preservar la fauna santafesina”.

Uno de los casos más destacados es el de la hembra de oso hormiguero gigante, hallada en La Criolla fuera de su área habitual de distribución. El animal presentaba heridas graves tras haber sido atacado por perros, por lo que fue trasladado de urgencia al centro La Esmeralda. Allí permaneció en cuarentena y bajo estrictos cuidados sanitarios hasta su recuperación. Los estudios posteriores confirmaron que conservaba sus conductas silvestres, condición clave para su liberación. Su presencia en esa zona representa, además, uno de los registros más australes de la especie en la provincia.

En tanto, el aguará guazú fue rescatado el 19 de mayo en el patio de una vivienda de Monte Vera, luego de la alerta de vecinos. Durante su estadía en el Criif se le detectó una parasitosis renal provocada por el parásito Dioctophyma renale. Tras recibir el tratamiento correspondiente y completar su recuperación, el ejemplar fue considerado apto para regresar a la naturaleza.

El operativo también incluyó la liberación de un gato montés, que había sido rescatado de una situación de mascotismo en el sur provincial, y de numerosas aves silvestres —como cabecitas negras y cardenales— afectadas por el tráfico ilegal y la tenencia indebida.

Desde el Gobierno provincial destacaron el rol estratégico de La Esmeralda en la preservación de la biodiversidad. En lo que va del año, el centro recibió más de 1.200 animales, en su mayoría provenientes de decomisos vinculados al comercio ilegal de fauna.

Finalmente, desde el Ministerio recordaron la importancia de no intervenir ni intentar domesticar animales silvestres. Ante la aparición de ejemplares en zonas urbanas o periurbanas, recomiendan comunicarse de inmediato con el 911 o con las autoridades correspondientes para garantizar una actuación segura y adecuada.