El mundo se encamina a cruzar en el corto plazo el umbral clave de 1,5 °C de calentamiento global respecto de la era preindustrial, la meta fijada en el Acuerdo de París. Así lo advirtió un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que remarca que, aunque el sobrepaso de la temperatura parece inevitable, limitar la magnitud y la duración de este exceso será decisivo para evitar daños catastróficos.

Mapeo de riesgos: las consecuencias de superar el umbral

El reporte del PNUMA enfatiza que cada décima de grado adicional incrementa la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos. Rebasar los 1,5 °C de forma prolongada expondrá al planeta a:

  • Efectos en la salud y economías: Olas de calor extremas, sequías, inundaciones severas e incendios forestales incontrolables.
  • Inseguridad alimentaria y hídrica: Afectación directa a los cultivos globales y reducción en la disponibilidad de agua dulce.
  • Amenaza a ciudades costeras: Peligro crítico para pequeños Estados insulares y zonas costeras bajas por el aumento constante del nivel del mar.
  • Puntos de inflexión irreversibles: Riesgo de descongelamiento de las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida occidental, además de la degradación profunda de la Amazonia.

Plan de acción en tres frentes: la estrategia para revertir la temperatura

Para reducir al mínimo el impacto y lograr que la temperatura vuelva a bajar a niveles seguros hacia finales de siglo, la ONU plantea una respuesta articulada en tres ejes:

  1. Respuesta inmediata (Mitigación): Acelerar el abandono de los combustibles fósiles, reducir drásticamente la contaminación por metano y promover la transición hacia energías renovables.
  2. Adaptación y contención: Proteger a las poblaciones y ecosistemas más vulnerables para convivir con un clima hostil y limitar las pérdidas humanas y económicas.
  3. Resiliencia y remoción de carbono: Implementar la restauración de ecosistemas y tecnologías de captura directa de dióxido de carbono ($CO_2$) de la atmósfera, de forma complementaria a la reducción de emisiones.