La Organización Meteorológica Mundial lanzó una advertencia sin precedentes al confirmar que el actual fenómeno de El Niño alcanzará la categoría de muy fuerte durante lo que resta del año. Según la última actualización del organismo internacional encabezado por la argentina Celeste Saulo, existe una probabilidad del 100% de que el evento se extienda al menos hasta febrero de 2027, respaldado por un consenso inédito entre redes de expertos y servicios meteorológicos globales.
Calentamiento histórico en el Océano Pacífico
El diagnóstico de la entidad se basa en mediciones concluyentes sobre la temperatura de la superficie del Océano Pacífico ecuatorial. Entre mayo y julio, las marcas térmicas superaron en más de 1,5 grados Celsius los valores normales, alcanzando un incremento de 2 grados en julio y picos semanales de hasta 2,6 grados por encima de la media hacia mediados de agosto.
El escenario resulta aún más alarmante debajo de la superficie marina, donde las temperaturas subsuperficiales llegaron a superar la media en más de 8 grados. La coincidencia entre los distintos modelos de predicción confirma una anomalía oceánica y atmosférica que impulsará la intensificación del fenómeno durante los próximos meses.
Consecuencias globales y proyecciones para la región
Al tratarse de uno de los eventos naturales con mayor impacto en el clima del planeta, esta versión de gran intensidad alterará de manera significativa los patrones de temperatura y precipitaciones a escala mundial. Para el trimestre comprendido entre septiembre y noviembre, la entidad prevé temperaturas superiores a lo normal en casi todas las regiones terrestres.
En el plano local, el Servicio Meteorológico Nacional ratificó que en Argentina las condiciones se traducirán en un incremento constante del caudal de lluvias. La proyección oficial ubica a la región del Litoral, incluyendo a Corrientes, Misiones, el este de Formosa y Chaco, y el norte de Santa Fe, dentro de una zona con precipitaciones claramente superiores a los promedios históricos.
Panorama crítico para Rosario y el centro del país
Para la ciudad de Rosario y su área de influencia, el informe del organismo nacional anticipa lluvias normales o superiores a lo normal durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre. Las evaluaciones oficiales indican que la fase de mayor impacto del fenómeno se consolidará hacia el cierre de 2026, extendiendo sus efectos sobre la cuenca hidrográfica durante los primeros meses del año entrante.