Agentes de la Secretaría de Control de la Municipalidad de Rosario paralizaron obras de movimiento de suelo que se estaban haciendo en un predio de 4 hectáreas en la zona de El Jacarandá y El Chajá, en el extremo oeste de la ciudad, el cual también era utilizado ilegalmente como basural a cielo abierto, sitio de quema de cubiertas y extracción de metales.

En el lugar se constataron severas infracciones ambientales, destacándose excavaciones que afectaron las napas subterráneas y generaron una acumulación de agua contaminada de aproximadamente 20.000 metros cuadrados.

Durante el procedimiento también se interceptaron y remitieron al corralón dos camiones con batea y se halló maquinaria pesada dedicados al movimiento de suelo no autorizado. Además, se clausuró el galpón que se encuentra en el terreno.

Finalmente, en una actuación complementaria se secuestró un jabalí salvaje cachorro que estaba encerrado. La Policía Ecológica más tarde colaboró con su traslado.

Palabra oficial

El secretario de Control, Diego Herrera, explicó que las excavaciones tenían distintas profundidades. Algunas alcanzaban más de cinco metros, mientras que otras rondaban los dos metros y medio. Contó además que el terreno es privado y que el movimiento de suelo puede realizarse en determinadas circunstancias con autorización municipal, pero aclaró que esa posibilidad no habilita la extracción de tierra para dejar excavaciones de estas características.

Herrera señaló finalmente que el municipio decidió actuar rápido a partir de la denuncia y avanzar con el procedimiento antes de que la situación pudiera agravarse. La investigación administrativa deberá determinar ahora la magnitud del daño y las tareas de remediación necesarias para recuperar el predio.

La intervención se llevó a cabo en el marco de infracciones contempladas en el artículo 268 del Código de Convivencia, relacionada con daño ambiental y movimientos o uso del suelo sin autorización.