Antes de que termine la semana, Rosario y gran parte del centro del país atravesarán uno de los episodios de frío más intensos de los últimos años. Los especialistas advierten que las temperaturas previstas sólo encuentran antecedentes comparables en junio de 1945 y durante la histórica nevada del 16 de julio de 1973. Sin embargo, esta vez el fenómeno tiene una particularidad: no responde a una tradicional masa de aire polar, sino a una irrupción de aire de origen antártico.
Este ingreso de aire extremadamente frío provocará que los amaneceres del jueves y del viernes sean los más fríos de 2026 en gran parte del centro y norte argentino. Además, anticipó heladas generalizadas, muy baja sensación térmica, posibles nevadas en sectores elevados de Córdoba y la región de Cuyo, y marcas térmicas récord en la Patagonia.
La masa de aire ya ingresó al extremo sur del continente y avanzará sobre buena parte del territorio nacional, generando un episodio de frío intenso en la región central. Si bien no se extenderá durante muchos días, su impacto será considerable por la intensidad de las bajas temperaturas.
La principal diferencia con las habituales irrupciones polares radica en su origen. En este caso, el aire se formó sobre el continente antártico, el lugar más frío del planeta, donde las condiciones favorecen un enfriamiento extremo debido a la escasa radiación solar. Como consecuencia, se trata de una masa de aire muy seca y con escasa humedad durante todo su desplazamiento.
Esa combinación de características le otorga la capacidad de generar temperaturas mínimas históricas, máximas muy bajas y heladas generalizadas. Además, el ambiente permanecerá estable y seco, lo que contribuirá a conservar el frío durante varios días. El avance de esta masa de aire, está favorecido por un canal de vientos impulsado por el anticiclón del Pacífico Sur y un área de baja presión sobre el Atlántico, una configuración atmosférica que potencia el ingreso del aire antártico hacia el centro del país.

