El fuego fue detectado este lunes en una zona situada a unos 20 kilómetros de Rosario y a aproximadamente 40 de Victoria. Se trata de un sector sin actividad turística y de difícil acceso para los brigadistas, lo que complica las tareas de control y combate.
Durante el domingo se estimaban unas 200 hectáreas afectadas. Sin embargo, en las últimas horas el área quemada se duplicó, lo que encendió nuevas alarmas por la magnitud del daño y el impacto sobre el ecosistema.
Desde el Observatorio Ambiental de la UNR señalaron que, por las características del foco y el contexto climático actual, las causas naturales pueden descartarse. En ese sentido, denunciaron que el origen del incendio habría sido intencional.
Tras un verano con episodios menores y mayormente controlados, este nuevo foco preocupa por su dimensión y por su localización estratégica dentro del humedal, un ecosistema clave para la biodiversidad y la regulación ambiental de la región.
La situación ya fue puesta en conocimiento de la Fiscalía, con el objetivo de determinar responsabilidades e iniciar una investigación que permita identificar a quienes hayan iniciado la quema.

