El avance del fenómeno de El Niño comienza a hacerse sentir en distintos puntos de Argentina. Frente a este panorama, la provincia de Santa Fe intensifica sus planes de contingencia y prevención ante un escenario meteorológico que podría volverse crítico hacia el último trimestre del año.

Así lo confirmó Marcos Escajadillo, secretario de Protección Civil de Santa Fe, tras participar en Posadas (Misiones) de la tercera reunión regional de la cuenca del Plata, una de las zonas con mayor riesgo de inundaciones y eventos meteorológicos severos.

Primeras señales y pronóstico para Santa Fe

Si bien el fenómeno aún se encuentra en fase de consolidación, las primeras manifestaciones climáticas ya repercuten en la región del Litoral. Provincias como Misiones, Corrientes y sectores de Entre Ríos registraron los primeros impactos severos, mientras que en territorio santafesino ya se reportaron tormentas intensas y ráfagas de viento, como las ocurridas recientemente en el departamento San Justo.

De acuerdo con los informes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Instituto Nacional del Agua (INA), las proyecciones confirman que el período más crítico de El Niño 2026-2027 se concentrará entre octubre y diciembre.

“Los efectos más críticos comenzarían a acentuarse a partir de octubre y noviembre. Se trabaja sobre escenarios de máxima prevención para anticiparse a cualquier situación”, señaló Escajadillo.

Plan de prevención hídrica y rol de los municipios

Con un margen de acción de 90 días antes del inicio de la etapa de mayores precipitaciones, la provincia centra sus esfuerzos en mitigar los riesgos:

  • Identificación de riesgo: Se mapearon 100 localidades santafesinas con riesgo hídrico elevado.
  • Coordinación local: Asistencia y entrenamiento a las Juntas Locales de Protección Civil, claves para la primera respuesta ante contingencias.
  • Mantenimiento y obras: Limpieza de canales, actualización de protocolos de emergencia y preparación logística preventiva.

¿Qué es el fenómeno de El Niño y cómo afectará a Rosario?

El Niño es un fenómeno climático natural caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. Este cambio altera la circulación atmosférica global y, en la región pampeana y el Litoral argentino, se traduce en un incremento significativo del caudal y la frecuencia de las lluvias.

En el caso de Rosario, este escenario incrementa la posibilidad de:

  1. Lluvias abundantes en cortos períodos de tiempo, capaces de colapsar sistemas de drenaje urbano.

  2. Subida de caudales en el río Paraná y desbordes en las cuencas de los arroyos Ludueña y Saladillo, elevando el riesgo de anegamientos.

Antecedentes climáticos en la ciudad

La región cuenta con antecedentes de gran magnitud vinculados a este fenómeno:

  • 1997-1998: Registro de una de las mayores inundaciones de la historia reciente, con miles de personas evacuadas.

  • 2015-2016: Precipitaciones históricas donde solo en febrero de 2016 se duplicó el promedio mensual de agua caída, manteniendo al río Paraná sobre el nivel de alerta durante casi dos meses.

Frente a la inminencia de un nuevo ciclo climáticamente inestable, la clave estará en la efectividad de los trabajos preventivos y las obras de infraestructura ejecutadas en los próximos tres meses.