La Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires dejó firme la sentencia que responsabiliza a Atanor por la contaminación del río Paraná desde su planta ubicada en San Nicolás. El máximo tribunal bonaerense rechazó un recurso presentado por la empresa y confirmó el fallo que acreditó un daño ambiental irreversible provocado por efluentes industriales derivados de la producción de agroquímicos.
La causa judicial se inició hace doce años a partir de una denuncia impulsada por la Asociación Civil Cuenca Río Paraná, que cuestionó tanto las prácticas de la empresa como las deficiencias en los controles realizados por organismos provinciales.
La Corte confirmó la responsabilidad de Atanor por contaminación del Paraná
Con esta resolución, quedó firme la sentencia que determinó que la planta de Atanor contaminó el río Paraná mediante el vertido de efluentes industriales.
El expediente comenzó a ser analizado por la Corte bonaerense en agosto de 2023, pocos meses antes de la explosión de un reactor en el establecimiento, un episodio que dejó un trabajador herido, obligó a evacuar sectores cercanos y generó denuncias de vecinos por problemas respiratorios y la aparición de residuos sobre viviendas, vehículos y espacios públicos.
Al rechazar el recurso extraordinario presentado por la empresa, el máximo tribunal provincial confirmó la responsabilidad de la firma por el daño ambiental ocasionado.
Detectaron agroquímicos en el río Paraná
El fallo cobra especial relevancia tras los resultados difundidos recientemente por Greenpeace Argentina, que revelaron la presencia de residuos de agroquímicos y productos derivados de la actividad de Atanor en desagües pluviales que desembocan en el río Paraná.
Los análisis fueron realizados por el Centro de Investigaciones del Medio Ambiente (Conicet) sobre muestras recolectadas entre febrero y abril de este año por la Autoridad del Agua (ADA) de la provincia de Buenos Aires.
Entre las sustancias detectadas figuran glifosato, AMPA —principal producto de degradación del glifosato—, atrazina y otros metabolitos asociados a ese herbicida. Una de las muestras presentó concentraciones especialmente elevadas de Atrazina-Hidroxi.
Un conflicto ambiental que lleva décadas
El abogado Fabián Maggi, representante de la Asociación Civil Cuenca Río Paraná, sostuvo que la resolución judicial constituye un nuevo capítulo de un conflicto ambiental que se extiende desde hace décadas.
Según explicó, la planta química funcionó durante años en una zona urbana de San Nicolás, próxima a barrios residenciales y a escasa distancia del río Paraná, uno de los principales cursos de agua del país.
El letrado consideró que el fallo adquiere mayor trascendencia debido a los episodios de contaminación registrados durante 2026 y a los cuestionamientos sobre la eficacia de los controles ambientales realizados por los organismos provinciales.
La sentencia también cuestiona los controles del Estado
Además de responsabilizar a Atanor, el fallo hace referencia a las deficiencias en la fiscalización estatal.
De acuerdo con Maggi, la Corte señaló la falta de controles suficientes por parte de la Autoridad del Agua y del Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, organismos que, según la sentencia, no monitoreaban todos los compuestos químicos vinculados con la actividad desarrollada por la empresa.
El abogado recordó que durante este año también se detectaron nuevos episodios de contaminación, entre ellos una conexión clandestina descubierta durante una inspección de la ADA, además del hallazgo de sustancias contaminantes en desagües pluviales y problemas vinculados con el agua destinada al consumo.
Piden una investigación ambiental integral
Para los denunciantes, la resolución judicial abre una nueva etapa en la investigación sobre el impacto ambiental generado por la planta.
Maggi sostuvo que ahora corresponde determinar cuál fue la verdadera extensión territorial y temporal de la contaminación, qué sustancias permanecen en el ambiente y cuáles fueron sus posibles efectos sobre la población que vive en las inmediaciones del complejo industrial.
Asimismo, reclamó una investigación ambiental independiente y transparente que permita establecer con precisión el alcance del daño acumulado durante décadas.
Atanor avanza con la relocalización de su planta
Actualmente, Atanor se encuentra en proceso de relocalización de sus operaciones luego de que la Justicia ordenara la suspensión definitiva de la producción de agroquímicos en la planta de San Nicolás.
El desmantelamiento y traslado de las instalaciones es seguido de cerca por organizaciones ambientalistas como Greenpeace Argentina y el Foro Medioambiental San Nicolás (Fomea), que solicitaron que todo el proceso se realice bajo estrictos controles ambientales para evitar nuevos impactos sobre el entorno.

