De manera clara y didáctica, el climatólogo Facundo Azar explica de qué se trata El Niño, uno de los temas más recurrentes en materia climática: “Es un fenómeno climático recurrente que tiene un componente oceanográfico, y atmosférico. Cuando hablamos del océano, hablamos del calentamiento de las aguas del Pacífico Ecuatorial por encima de los valores históricos de referencia. Por otro lado tenemos La Niña, que es el enfriamiento de esas aguas que a nosotros nos ha traído sequías en la región. Ahora tenemos el opuesto, un calentamiento que a nuestra región Litoral nos puede traer, sobre todo en el verano y hasta el otoño, mayor recurrencia de precipitaciones abundantes y mayor recurrencia de tormentas fuertes o severas, algunas potenciadas en su intensidad.

Qué zonas del país padecerán sus efectos

De acuerdo a la información recabada, el especialista destaca que “Se verá más pronunciado en el noroeste del país, en Corrientes, Misiones, Entre Ríos, Chaco, Formosa, pero también Santa Fe, Buenos Aires y parte de La Pampa”.

La intervención humana

“La mano del hombre tiene que ver con esto en la medida en que viene calentando los océanos de manera persistente, pero la génesis de El Niño corresponde a oscilaciones climáticas naturales. Tiene que ver con variaciones de temperaturas y presión”, indicó Azar.

¿Por qué se llama El Niño?

“El nombre del niño proviene de pescadores de la costa del Perú, que notaban que este fenómeno que alcanza su mayor intensidad hacia fin de año, coincide con la llegada de la Navidad, del Niño Jesús. Es una pauta cultural que permite identificar la temporalidad de este fenómeno, y comprender que es natural, a pesar que se puede ver potenciado por la mano del hombre”.

Cómo se puede sentir El Niño en Rosario y la región

Al ubicarse geográficamente en la región Santa Fe, el entrevistado detalló: “Este invierno nos ha dejado muchas jornadas nubladas y de alta humedad, y eso ya tiene que ver con el fenómeno de El Niño, porque el calentamiento del océano Pacífico Ecuatorial nos aporta mayor humedad y energía para que se formen tormentas. Tuvimos un tornado en la provincia, tuvimos tormentas severas, y eso responde a los patrones climáticos perturbados por El Niño”.

Por otro lado, “La gente debe identificar si está en alguna zona inundable. Aquellos que vivan en barrios cercanos a los arroyos Ludueña y Saladillo, y en zonas bajas como es Ibarlucera –donde se edificó en zonas donde no debía edificarse– son propensos a sufrir las consecuencias de las precipitaciones recurrentes”.

Qué futuro podemos prever

Si a este fenómeno climático se le suma la destructiva intervención humana, el climatólogo aclaró: “En la medida en no se tomen acciones para mitigar, y en la medida en que sigamos interviniendo el planeta, desforestando zonas que no debieran ser desforestadas, mientras no le demos atención a las alertas tempranas, vamos a tener cada vez más complicaciones, a partir de fenómenos que se verán potenciados. Si esto no se detiene, vamos a un escenario que no es favorable.

La historia de El Niño

El Niño no es un fenómeno nuevo. “Hay mediciones desde los años 50 en adelante. Quizás lo que ahora tenemos es mayor circulación de información, pero es un fenómeno que siempre existió. Este fenómeno es comparable con uno que ocurrió en 1982, 1983, o sea, no es algo nuevo, pero no podemos negar ni el calentamiento global, y que, de no tomar acciones preventivas en materia de cambio climático, algunos escenario apocalípticos que se han planteado pueden llegar a aparecer, aunque no es el mensaje que deberíamos llevar desde nuestro lugar, sino el de tomar acciones preventivas que nos permitan llegar a eso.