España anunció que prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años y exigirá a las plataformas digitales la implementación de sistemas obligatorios de verificación de edad. La medida fue anunciada este martes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái.
“Nuestros hijos están expuestos a un espacio en el que nunca deberían navegar solos. Ya no vamos a aceptarlo”, afirmó Sánchez, quien aseguró que el Ejecutivo busca proteger a los menores de lo que definió como “el salvaje oeste digital”.
El mandatario adelantó además que la próxima semana su gobierno aprobará un proyecto de ley que responsabilizará a los directivos de las redes sociales por la difusión de contenidos ilegales y de odio en sus plataformas.
La decisión española se inscribe en una tendencia internacional que cobró impulso luego de que Australia se convirtiera, en diciembre pasado, en el primer país del mundo en prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años. La experiencia australiana es observada de cerca por otros países europeos, como Reino Unido y Francia, que evalúan o ya avanzaron con regulaciones similares.
También Francia
En ese sentido, la Asamblea Nacional de Francia aprobó un proyecto de ley que prohíbe el uso de redes sociales a menores de 15 años y que también establece la prohibición del uso de teléfonos móviles en los institutos. El objetivo es que la normativa entre en vigencia con el inicio del próximo ciclo lectivo.
Tras un extenso debate que se prolongó hasta la madrugada del lunes, el texto fue aprobado con 130 votos a favor y 21 en contra. Tramitado por el procedimiento de urgencia, el proyecto pasó ahora al Senado, cuya aprobación es necesaria para que la ley pueda aplicarse a partir del 1° de septiembre.
La diputada oficialista Laure Miller, una de las impulsoras de la iniciativa, defendió la prohibición al señalar que “no se puede dejar que un niño gestione solo algo adictivo como las redes sociales”, y advirtió sobre el rol de los algoritmos que, especialmente en plataformas como TikTok, pueden inducir a conductas autodestructivas.
Miller sostuvo además que diversos estudios científicos indican que el uso intensivo de redes sociales provoca que los menores “duerman menos, se muevan menos, lean menos y se comparen más” entre sí.
Desde el gobierno francés, el ministro de Educación, Edouard Geffray, celebró la ampliación de las restricciones, al recordar que desde 2018 ya rige una prohibición del uso de celulares en escuelas primarias, secundarias y preescolares. “La medida tuvo efectos positivos tanto en el clima escolar como en el aprendizaje”, aseguró, y lamentó que muchos jóvenes “pasen más horas frente a pantallas que en el aula”.
Antes de la votación final, la Asamblea rechazó una moción presentada por el partido de izquierda La Francia Insumisa, que calificó la iniciativa de “inaplicable”. El diputado Louis Boyard cuestionó en particular los sistemas de verificación de edad y advirtió sobre su fácil elusión, con ejemplos tomados del caso australiano.

