El oficialismo consiguió este jueves la aprobación con media sanción de la reforma de la ley de Glaciares, un resultado que generó expresiones de celebración entre los principales funcionarios del Gobierno que siguieron el tramo final de la sesión desde los palcos del recinto.

La iniciativa obtuvo 40 votos a favor, 31 en contra y una abstención, y ahora el debate continuará en la Cámara de Diputados una vez iniciado el período de sesiones ordinarias.

La sanción del proyecto formaba parte de los compromisos asumidos por el Gobierno con mandatarios de provincias cordilleranas, quienes impulsaban una normativa más flexible que permitiera destrabar y ampliar inversiones vinculadas a la minería y a los hidrocarburos.

La propuesta de modificación de la ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Protección de Glaciares y del Ambiente Periglacial apunta a redefinir el alcance de las áreas protegidas, habilitando la explotación económica en ciertos sectores periglaciares que actualmente se encuentran vedados para actividades extractivas e industriales.

El texto oficial incorpora una mayor precisión en la definición de las “formas periglaciares” y

propone diferenciar entre aquellas que cumplen funciones como “reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas” y las que no desempeñan necesariamente ese rol y podrían destinarse a usos productivos.

De este modo, la eventual nueva ley no mantendría bajo protección absoluta a todo el territorio periglaciar, sino únicamente a aquellas formaciones que acrediten una función hídrica específica.

Entre las actividades que continuarían prohibidas —por considerarse alteradoras de manera relevante de la condición natural o del valor hídrico de los glaciares— se incluyen las que impliquen liberación de contaminantes, residuos o productos químicos; la realización de obras de arquitectura o infraestructura; la exploración o explotación minera e hidrocarburífera; y las actividades industriales.

Por el contrario, seguirían autorizadas las investigaciones científicas, las tareas de rescate en situaciones de emergencia y la práctica de deportes no motorizados, como el andinismo y la escalada.

El voto de los santafesinos

A favor de la iniciativa se expresaron los radicales Eduardo Horacio Galaretto  y Carolina Losada.

Por su parte, el justicialista Marcelo Lewandowsky mantuvo su posición de rechazo al proyecto.