El Concejo Municipal de Rosario analiza un proyecto presentado por la concejala de la Unión Cívica Radical, Anahí Schibelbein, que propone habilitar la incorporación de vehículos eléctricos e híbridos a la flota de taxis de la ciudad. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario y busca combinar beneficios ambientales con una mejora en la rentabilidad del sector.

En declaraciones radiales, la edila explicó que el proyecto apunta a modernizar el sistema de transporte público y adaptarlo a las nuevas demandas. En ese sentido, destacó que estos vehículos no solo reducen el impacto ambiental —al no emitir gases contaminantes— sino que también representan una alternativa más eficiente en términos de costos operativos.

Uno de los ejes centrales de la propuesta es precisamente el ahorro económico. Según datos aportados por Catiltar, el uso de autos eléctricos permitiría reducir gastos en combustible, mantenimiento y otros insumos, con un ahorro estimado de entre 12 y 13 millones de pesos anuales por unidad. Además, el costo de carga diaria sería considerablemente menor frente al uso de combustibles tradicionales o gas natural comprimido, con una autonomía cercana a los 380 kilómetros.

Entre los modelos evaluados aparecen opciones como el BYD Dolphin Mini y el BYD Yuan Pro, cuyos valores oscilan entre los 23.500 y 29.500 dólares. Para facilitar su incorporación, se analizan alternativas de financiamiento que incluyen acuerdos con concesionarias, entidades bancarias y la posible participación del Banco Municipal de Rosario para ofrecer créditos accesibles.

La iniciativa surge en un contexto de transformación del sistema de transporte, atravesado por el avance de las aplicaciones de viajes. Frente a este escenario, Schibelbein remarcó la necesidad de impulsar medidas innovadoras que permitan sostener el servicio tradicional de taxis.

El proyecto avanzó con rapidez en el ámbito local y ya se encuentra en evaluación técnica. La Dirección de Fiscalización del Transporte municipal trabaja en el análisis de los vehículos propuestos para determinar si cumplen con los requisitos necesarios para operar en la ciudad, en un paso clave hacia la posible incorporación de una flota más sustentable en Rosario.