El Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves una modificación clave en la ordenanza que regula el servicio de taxis, habilitando de manera formal la incorporación de vehículos eléctricos y otras tecnologías de energías alternativas al sistema de transporte público de la ciudad.

La reforma introduce cambios en los requisitos tradicionales de habilitación vehicular. A partir de ahora, las unidades con motorización eléctrica o híbrida deberán cumplir con las normas de seguridad vigentes y ajustarse a las especificaciones técnicas que establezca la Dirección de Fiscalización del Transporte municipal al momento de reglamentar la medida.

El proyecto fue impulsado por la concejala Anahí Schibelbein, del bloque de la Unión Cívica Radical, y contó con el respaldo de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar).

La iniciativa se enmarca en políticas orientadas a la transición energética, en línea con la legislación provincial que promueve la industrialización de vehículos eléctricos y con los objetivos del Plan Local de Acción Climática Rosario 2030, que busca reducir a cero las emisiones contaminantes en el transporte urbano.

Además del impacto ambiental positivo, la propuesta fue destacada por el sector por su viabilidad económica en un contexto de caída de la rentabilidad. De acuerdo a estimaciones de las cámaras de taxistas, el uso de vehículos eléctricos podría generar un ahorro anual de entre 12 y 13 millones de pesos por licencia.

Esto se debe, principalmente, a la reducción de costos de mantenimiento, ya que estos vehículos no requieren combustibles tradicionales, cambios de aceite ni sistemas complejos de transmisión. A su vez, el costo de la recarga eléctrica diaria ronda los 10 mil pesos para una autonomía cercana a los 380 kilómetros, un valor considerablemente menor al del gas natural comprimido (GNC).

Sin embargo, el precio de adquisición de estas unidades sigue siendo un desafío. Actualmente, los vehículos eléctricos aptos para el servicio tienen un valor de mercado que oscila entre los 23.500 y los 29.500 dólares.

Ante este escenario, desde el sector y las autoridades locales avanzan en distintas gestiones para facilitar su incorporación. Entre ellas, acuerdos con concesionarias y negociaciones con el Banco Municipal de Rosario para ofrecer líneas de crédito accesibles y tasas subsidiadas que permitan a los titulares de licencias renovar sus unidades.

Con esta medida, Rosario da un paso más hacia la modernización del transporte público, apostando a un modelo más sustentable y eficiente.