El río Paraná continúa registrando una marcada tendencia en alza frente a las costas de Rosario. De acuerdo con el último reporte oficial del Instituto Nacional del Agua (INA), el nivel hidrométrico en el puerto local alcanzó los 3,52 metros, evidenciando un incremento sostenido en las últimas jornadas.

Los pronósticos elaborados por el organismo anticipan que el caudal seguirá subiendo de manera progresiva, superando la barrera de los 4 metros hacia finales de octubre y escalando aún más a comienzos de noviembre.

Qué indican las proyecciones del INA

El informe técnico detalla una escala de estimaciones sobre los niveles medios diarios esperados para las próximas semanas:

  • Para el 27 de octubre: El INA calcula que el río en Rosario podría ubicarse en un rango de entre 3,96 y 4,30 metros, situándose en una tendencia central de 4,14 metros.

  • Para el 3 de noviembre: Las proyecciones anticipan un nuevo salto que ubicaría el nivel central en los 4,56 metros, con variaciones posibles que oscilarían entre los 4,40 y 4,80 metros.

Desde el organismo aclararon que estas cifras corresponden a previsiones estadísticas y que los reportes de seguimiento se actualizan de manera permanente conforme al comportamiento de la cuenca alta y media.

Lejos de los niveles de alerta y evacuación

A pesar de la crecida constante que llama la atención de los rosarinos que transitan por la costa, las marcas actuales se mantienen ampliamente por debajo de los parámetros de riesgo.

Actualmente, el nivel de alerta en el puerto de Rosario está fijado en los 5 metros, mientras que el umbral de evacuación se alcanza recién a los 5,25 metros. Esto significa que la medición actual de 3,52 metros se encuentra más de un metro y medio por debajo de la zona de precaución, sin representar peligros inmediatos para las zonas urbanas ribereñas, aunque la evolución del caudal continuará bajo estricto monitoreo.

En paralelo, la situación muestra otros matices en el tramo superior del río, donde puertos de regiones vecinas como Corrientes y Barranqueras ya registran marcas que superan los límites de alerta y evacuación debido al ingreso de agua desde el norte del litoral.