Una multitud se movilizó este lunes por el centro de Rosario en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La convocatoria se realizó el lunes 9 de marzo —y no el domingo 8— con el objetivo de facilitar la participación de quienes dependen del transporte público para asistir a la jornada.

Como en años anteriores, el punto de encuentro fue la plaza San Martín. Desde allí partieron miles de mujeres que marcharon en un contexto político, económico y social marcado por las políticas del gobierno de Javier Milei, los cuestionamientos por retrocesos en derechos y la reciente aprobación de una reforma laboral que fue uno de los ejes centrales de las consignas.

La movilización se extendió a lo largo de unas diez cuadras y finalizó en el Parque Nacional a la Bandera. Aunque la columna fue algo más corta que en ediciones previas, la elección de realizar la marcha un día lunes permitió que muchas personas pudieran asistir gracias al servicio de transporte público gratuito dispuesto por la Municipalidad de Rosario. Al mismo tiempo, esa decisión también impidió que otras personas participaran debido a compromisos laborales.

A pesar de ello, la convocatoria volvió a ser masiva. Familias, grupos de amigas y mujeres de distintas edades participaron de la marcha con pancartas, cánticos y consignas. Entre cochecitos de bebés, niñas que acompañaban a sus madres al salir de la escuela y columnas de organizaciones, la movilización se convirtió nuevamente en un espacio de encuentro colectivo.

Las consignas reflejaron el clima político actual. Entre los carteles podían leerse mensajes como “Fuera Milei”, “Sin agua y sin trabajo no hay vida” y “Fuera Trump de América Latina”. La bandera principal que encabezó la marcha expresó el rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional.

Durante la movilización también se hizo referencia al impacto de las políticas económicas en la vida cotidiana de las mujeres, señalando el aumento de las tareas de cuidado y la sobrecarga del trabajo doméstico cuando disminuye la presencia del Estado y se profundizan las dificultades económicas.

Como suele ocurrir en estas convocatorias, la participación fue amplia y transversal. Formaron parte de la marcha organizaciones feministas, agrupaciones políticas de distintos espacios, sindicatos y movimientos sociales. Entre los gremios presentes estuvieron Amsafé, ATE, Sadop y Coad, que vienen protagonizando distintos reclamos en el ámbito laboral.

También tuvo presencia la militancia de mujeres vinculadas a Rosario Central. En una de las columnas se exhibió una imagen de Ivana Garcilazo, la hincha asesinada en septiembre de 2023. En ese sector también se desplegó una bandera del “Movimiento Kanalla” con la consigna “Cristina Libre”.

Al pasar por la Plaza 25 de Mayo, y en la antesala de una nueva conmemoración del 24 de marzo, los cánticos incluyeron críticas al negacionismo sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, junto con expresiones de apoyo a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

Antes de llegar al destino final, la columna pasó frente a la Catedral, un punto que en años anteriores generó tensiones cuando se realizaron intervenciones con consignas feministas en sus paredes. En esta ocasión, el edificio estuvo custodiado por un cordón policial femenino.

Finalmente, la movilización continuó por calle Córdoba hasta el Parque Nacional a la Bandera, donde concluyó la jornada que reunió a miles de personas en el centro de la ciudad.