A tres días de habilitada la inscripción, la nueva subasta de bienes decomisados al delito que impulsa el gobierno de Santa Fe ya superó los 1.500 anotados. La cifra refleja el fuerte interés que despierta esta iniciativa, promovida por la gestión de Maximiliano Pullaro a través de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad).
La convocatoria tiene alcance federal: hay personas registradas de 17 provincias, un dato que consolida el posicionamiento de estas subastas a nivel nacional.
El remate se realizará el 16 de abril en Rosario y pondrá a disposición cerca de 150 lotes, entre autos, motos y distintos bienes. Como novedad, en esta edición se incluirá por primera vez una aeronave.
Desde el gobierno provincial destacan que, además del atractivo de los bienes, la iniciativa se afianza como política pública. “Los números muestran que la sociedad acompaña una idea clara: que lo que generó el delito vuelva a la gente”, sostuvo el secretario de Gestión de Registros Provinciales, Matías Figueroa Escauriza. En esa línea, remarcó que no solo se combate el crimen, sino que también se recuperan activos para destinarlos a fines sociales.
El mecanismo permite que los recursos obtenidos se reinviertan en políticas públicas, reparación a víctimas y fortalecimiento del Estado. A la vez, el crecimiento en la participación refuerza la transparencia del proceso y envía una señal a las organizaciones criminales, en sintonía con la estrategia de seguridad provincial.
La subasta tendrá lugar en el Salón Metropolitano y requerirá inscripción previa a través del sitio oficial hasta el 7 de abril. Las autoridades indicaron que los participantes son sometidos a controles para garantizar la legalidad del proceso y que, como en ediciones anteriores, los vehículos adjudicados recibirán nuevas patentes para desvincularlos de sus antiguos dueños.

