Un atroz episodio de violencia sacudió este jueves por la tarde al barrio Abasto. Alrededor de las 16, un llamado al 911 alertó a las fuerzas de seguridad sobre una fuerte discusión con golpes y gritos de auxilio en el quinto piso B de un edificio ubicado en Paraguay al 1779. Al llegar al lugar, efectivos de la Brigada Motorizada y personal médico del Sies debieron ingresar a la vivienda para asistir a dos jóvenes que se encontraban desvanecidos en medio de una escena de extrema violencia.

La víctima fue identificada como Alison, de 18 años, quien fue trasladada de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca). La joven ingresó inconsciente, en estado grave y debió ser intervenida quirúrgicamente de inmediato debido a la severidad de las puñaladas recibidas. En el mismo departamento se halló a Luciano G., de 19 años, bañado en sangre y con heridas provocadas, según los primeros indicios, por él mismo luego de concretar el ataque. El sospechoso fue derivado al Hospital Centenario, donde permanece internado fuera de peligro pero bajo estricta custodia policial.

Las hipótesis sobre el móvil del ataque y los desgarradores testimonios

Aunque la Fiscalía trabaja para determinar con precisión la dinámica del hecho y la relación entre ambos, las primeras versiones recabadas entre los vecinos del edificio señalan que mantenían un vínculo de pareja y que la agresión se habría desencadenado tras una ruptura reciente que el agresor se negaba a aceptar. Otra línea de investigación sugiere que compartían estudios universitarios, dado que en la escena se encontró material técnico de arquitectura.

Testigos que presenciaron el operativo y vecinos que intentaron intervenir relataron momentos de gran drama. Varias personas del edificio aseguraron haber escuchado los desgarradores pedidos de ayuda de la joven. Sin embargo, al intentar acercarse a la vivienda, el agresor les habría gritado que no se metieran, para luego encerrarse y provocarse las lesiones. Para cuando la asistencia médica logró acceder tras derribar la puerta, la vivienda presentaba rastros de sangre por todas partes.

La causa quedó a cargo de la Fiscalía de turno, que ordenó el relevamiento de pruebas en el departamento y peritajes clave para esclarecer el caso, mientras la familia de Alison aguarda con expectativa por su evolución médica en el Heca.