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Un inusual y violento accidente fluvial se registró este domingo cerca de las 17 en el río Paraná, a la altura de calle Corrientes, frente a la costa central de Rosario. El choque involucró al buque de ultramar Ginga Bobcat y al remolcador HB Perseus, que navegaba aguas abajo con un convoy de barcazas rumbo a San Nicolás.
Por causas que aún no fueron determinadas, el remolcador no logró evitar la colisión contra el carguero, que se encontraba anclado en zona de rada. El impacto fue significativo y provocó que varias barcazas se desprendieran, generando una escena de gran tensión que fue observada por numerosos testigos desde la costa.
Maniobra fallida y antecedentes
Según la reconstrucción inicial, el buque anclado advirtió la situación y emitió reiteradas señales sonoras para alertar al remolcador, aunque esto no alcanzó para impedir el choque. En el momento del impacto, además, un tercer buque de gran porte atravesaba la zona en paralelo, lo que obligó al remolcador a apartarse del canal principal y pudo haber influido en la maniobra fallida.
El episodio se produjo en un sector de intensa circulación fluvial, donde el tránsito de embarcaciones forma parte del paisaje habitual, pero que esta vez se vio alterado por un incidente de alto impacto.
El Ginga Bobcat ya había protagonizado otro accidente reciente: el 5 de mayo colisionó en el puerto de Campana con el petrolero Helios, en un episodio que implicó un riesgo considerable debido a la carga de sustancias peligrosas.
Las causas del siniestro de este domingo continúan bajo investigación, mientras se intenta determinar por qué el remolcador no pudo corregir su trayectoria a tiempo pese a las advertencias previas.

