Un relevamiento del Consejo Superior estudiantil de la Universidad Nacional de Rosario reveló que un número creciente de alumnos necesita trabajar para poder sostener sus estudios, en un contexto marcado por dificultades económicas que impactan en la trayectoria académica.

La consejera superior Fiorella Orso señaló que el 85 % de los estudiantes encuestados manifestó problemas para continuar con sus carreras, y advirtió que se trata de una de las principales preocupaciones actuales. En ese marco, explicó que muchos se ven obligados a combinar la cursada con uno o más empleos para poder cubrir sus gastos.

“Los estudiantes tenemos que tener uno, dos o incluso tres trabajos para poder sobrevivir y seguir estudiando”, afirmó, al tiempo que remarcó el impacto directo de esta situación en la continuidad educativa.

Entre los principales obstáculos detectados aparecen las exigencias de asistencia, los horarios de cursado y las instancias de evaluación. Según indicó, el requisito del 75 % de presentismo en las materias suele dejar fuera de la regularidad a quienes no pueden cumplir con ese mínimo debido a sus obligaciones laborales.

Ante este panorama, el sector estudiantil impulsó un proyecto para crear un reglamento específico para estudiantes trabajadores dentro de la universidad. La iniciativa propone la implementación de un certificado único que habilite mecanismos de flexibilización académica.

“El objetivo es que nadie tenga que elegir entre trabajar o estudiar”, concluyó Orso.