El tribunal del Centro de Justicia Penal de Rosario dictó una condena de 16 años de prisión efectiva e inhabilitación para conducir para Agustín López Gagliasso. Se trata de la pena más alta a nivel provincial y nacional para esta calificación penal en un siniestro de tránsito.
El tribunal integrado por las juezas Valeria Pedrana y Paula Álvarez halló a López Gagliasso responsable del delito de homicidio simple con dolo eventual por la muerte de Tania Gandolfi (41) y su hija Agustina García (17), ocurrido el 21 de enero de 2025. Las magistradas determinaron que el imputado —quien continuará detenido en la cárcel de Piñero— pudo representarse el riesgo de muerte que generaba al conducir a más de 120 km/h por una zona céntrica y peatonal para perseguir a un motociclista.
El fallo coincidió plenamente con el pedido formulado por las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias, sumado al del abogado querellante Claudio Puccinelli. La defensa del joven, encabezada por el abogado Carlos Varela, intentó sin éxito encuadrar el hecho como un homicidio culposo al argumentar la pérdida de control del vehículo sin intencionalidad.
Las claves del juicio oral y público
Durante las audiencias en la sede judicial de Rosario se presentaron pruebas decisivas y testimonios de fuerte impacto emotivo:
- El testimonio de la acompañante: Giovanna R. (20), quien viajaba en el Peugeot 206 gris, declaró haberle rogado al conductor que bajara la velocidad: “«Pará porque nos vamos a matar», le dije. Él estaba enceguecido siguiendo a la moto”.
- Peritajes a alta velocidad: Las cámaras del Centro de Monitoreo municipal y las pericias técnicas confirmaron que el auto circulaba a más de 120 km/h y que no existieron marcas de frenada antes de subir a la vereda.
- La declaración del acusado: López Gagliasso pidió perdón ante el tribunal admitiendo que manejó a una velocidad inadecuada, aunque sostuvo que perdió la estabilidad del coche sin poder evitar el impacto.
- El desgarrador relato del padre: Diego García, esposo de Tania y padre de Agustina, conmovió a la sala al relatar cómo salvó a su otra hija de 6 años durante el hecho, pidiendo a las magistradas un fallo ejemplar.