En una decisión histórica que modifica una doctrina de más de 80 años, el Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová anunció que la donación y recepción de los cuatro componentes principales de la sangre (glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas) dejarán de estar prohibidas de forma colectiva y pasarán a ser una decisión de conciencia personal de cada fiel.

La medida reordena la postura religiosa que la organización mantenía desde 1945, argumentando que la medicina moderna y los avances en tratamientos quirúrgicos abrieron interrogantes sobre la aplicación de los principios bíblicos en la salud.

Qué cambia y qué sigue prohibido según la nueva doctrina

A pesar del giro doctrinal, la máxima autoridad de la congregación con sede en Estados Unidos remarcó los límites de la norma:

  • Sigue prohibida: La donación o recepción de “sangre completa”, que continúa vetada bajo la interpretación del precepto religioso.
  • Queda permitido (a criterio individual): La donación o transfusión de componentes derivados como glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas, tanto en intervenciones médicas como en tratamientos de terceros.
  • Autotransfusiones: Se consolida la decisión tomada previamente de permitir la autotransfusión de la propia sangre en procedimientos médicos y cirugías.

Los motivos detrás del histórico cambio

En un comunicado oficial, las autoridades religiosas explicaron que la decisión responde a la efectividad de la medicina moderna y a la falta de especificaciones técnicas en los textos sagrados sobre las fracciones sanguíneas. El Cuerpo Gobernante sigue pensando que es un tema muy serio, pero como la Biblia no habla concretamente de los productos que se encuentran en la sangre, no está autorizado a ir más allá de lo que está escrito”, expresaron desde la cúpula religiosa.

Asimismo, citando pasajes como Romanos 14:12, señalaron que cada creyente rendirá cuentas de manera individual ante Dios, por lo que la congregación no intervendrá ni juzgará las decisiones personales que tome cada fiel respecto a su salud o a la donación.

El origen de la prohibición desde 1945

Históricamente, los Testigos de Jehová basaron la restricción de las transfusiones de sangre en pasajes del Nuevo Testamento (como Hechos 15:28, 29), donde se llama a los fieles a “abstenerse de la sangre” por considerarla el símbolo de la vida sagrada otorgada por Dios. Este nuevo criterio representa el giro más relevante en la materia en las últimas ocho décadas.