El Ministerio de Educación de Santa Fe presentó este miércoles el Programa de Educación Digital, una iniciativa orientada a fomentar un uso seguro, responsable y con fines pedagógicos de las tecnologías dentro del ámbito escolar. Entre las medidas anunciadas se dispuso la prohibición del uso de teléfonos celulares en los niveles inicial y primario, tanto en el aula como durante los recreos. En el nivel secundario, en cambio, los dispositivos podrán utilizarse únicamente bajo la supervisión de docentes y con objetivos educativos.

La presentación se realizó en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, en la ciudad de Santa Fe, y estuvo encabezada por el gobernador Maximiliano Pullaro, quien sostuvo que las transformaciones en las políticas públicas suelen generar tensiones, aunque a largo plazo terminan impactando de manera positiva en la vida de la población.

El mandatario remarcó que el debate sobre el uso de celulares en las escuelas forma parte de una problemática que el Estado debe abordar de manera permanente. En ese sentido, afirmó que es necesario tomar decisiones que impliquen cambios en las políticas públicas para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía y aseguró que su gestión busca modificar realidades antes que sostener esquemas conservadores.

Del acto también participaron el ministro de Educación, José Goity, y especialistas en ciudadanía digital y prevención de violencias en entornos virtuales, entre ellos el psiquiatra Lucas Raspall, Hernán Navarro, director de Grooming Argentina, y Felipe Sala, de la organización Faro Digital. Estas instituciones fueron presentadas como socios estratégicos que acompañarán el desarrollo del programa.

La iniciativa se da en un contexto en el que distintas jurisdicciones avanzan con regulaciones similares. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, desde el inicio del ciclo lectivo comenzó a aplicarse una ley que prohíbe el uso de celulares en las escuelas primarias. La norma fue aprobada en septiembre de 2025 y responde a la preocupación por los efectos del uso excesivo de dispositivos digitales en edades tempranas.

El Programa de Educación Digital será coordinado por el médico psiquiatra Lucas Raspall, quien explicó que la discusión sobre permitir o prohibir celulares en las escuelas no podía abordarse de manera aislada, por lo que las restricciones estarán acompañadas por una política educativa integral que también involucra a docentes y comunidades educativas.

Según detalló, en los niveles inicial y primario se resolvió la prohibición total del uso de celulares dentro de las escuelas, tanto durante las clases como en los recreos. El objetivo, explicó, es retrasar el momento en que los chicos y chicas acceden a su primer teléfono propio. De todos modos, las familias podrán decidir si los estudiantes llevan o no el dispositivo al establecimiento, aunque no podrán utilizarlo durante la jornada escolar.

En el nivel secundario, en cambio, se avanzará hacia una regulación del uso de los dispositivos. La idea es que los celulares puedan emplearse únicamente cuando formen parte de propuestas pedagógicas lideradas por docentes. En este marco, quedará prohibido el uso recreativo de dispositivos digitales personales dentro del aula en todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial.

Cada institución deberá definir dentro de sus acuerdos de convivencia las pautas sobre el uso y el guardado de los celulares. Entre las alternativas se contempla mantenerlos guardados durante las clases o promover recreos libres de pantallas.

Desde el gobierno provincial señalaron que el programa también apunta a promover el bienestar digital, prevenir adicciones tecnológicas, regular el tiempo de exposición a pantallas y cuidar la salud mental en los entornos digitales. Entre las herramientas previstas figura la creación de un Sistema Provincial de Alerta Temprana en Riesgos Digitales Escolares, que trabajará en articulación con equipos socioeducativos y áreas de salud, justicia y protección de derechos.

El objetivo de este sistema será detectar situaciones de riesgo vinculadas al uso de tecnologías, como casos de grooming, ciberbullying, apuestas online, sextorsión, consumos problemáticos, violencias digitales, estafas en línea o ludopatía digital.

El programa también incluye instancias de capacitación para docentes de los tres niveles obligatorios, con modalidades sincrónicas y asincrónicas, tanto virtuales como presenciales. Además, se elaborará material didáctico para que los contenidos vinculados a ciudadanía digital puedan incorporarse en distintas materias. Según explicó Raspall, la intención es que cada docente cuente con herramientas concretas para abordar estos temas en el aula y promover una mirada crítica sobre el uso de la tecnología.

Las instituciones educativas deberán incorporar las nuevas pautas dentro de sus acuerdos de convivencia, estableciendo reglas sobre el uso y resguardo de los dispositivos, los canales de comunicación con las familias y las responsabilidades ante posibles pérdidas o daños. En caso de incumplimientos, las intervenciones deberán seguir el principio de gradualidad previsto en el régimen de convivencia escolar.

El programa contempla, sin embargo, excepciones en situaciones particulares, como estudiantes que necesiten utilizar dispositivos para monitorear su salud o para garantizar condiciones de accesibilidad vinculadas a determinadas discapacidades.

El Ministerio de Educación fundamentó la medida en diversos estudios nacionales e internacionales que advierten sobre los efectos del uso intensivo de dispositivos digitales en edades tempranas, entre ellos la dispersión de la atención y dificultades en la concentración, además de los riesgos asociados a problemáticas como el ciberacoso o el grooming.

Durante la presentación, el ministro José Goity destacó que la escuela cumple un rol central en la construcción de ciudadanía a través de la alfabetización, aunque advirtió que ese proceso hoy también debe contemplar el mundo digital. En ese sentido, señaló que la escuela no puede permanecer ajena a esa realidad y que su función es preparar a las nuevas generaciones para desenvolverse en ese entorno.

Goity confirmó además que el programa dependerá de la Secretaría General del Ministerio de Educación para garantizar un enfoque transversal. También destacó la colaboración de organizaciones especializadas como Faro Digital y Grooming Argentina, a las que consideró aliadas clave para enfrentar el desafío.

El plan ya comenzó a implementarse. Según explicó el ministro, la iniciativa fue presentada esta semana a supervisores de nivel primario y secundario con el objetivo de establecer lineamientos para la elaboración de protocolos de prohibición en primaria y de regulación y moderación del uso de celulares en secundaria.

Desde Grooming Argentina, su director ejecutivo Hernán Navarro consideró que la iniciativa posiciona a Santa Fe como una referencia a nivel nacional en materia de educación digital. Según señaló, se trata de una respuesta a una problemática social urgente vinculada al uso de tecnologías por parte de niñas, niños y adolescentes.

Por su parte, Felipe Sala, de Faro Digital, subrayó que la tecnología forma parte de la vida cotidiana y que es necesario aprender a habitar ese entorno digital de manera consciente, responsable y humana.

El Programa de Educación Digital busca generar las condiciones para impulsar una transformación gradual y sostenida en las prácticas educativas relacionadas con el uso de tecnologías. La propuesta apunta a fortalecer capacidades para que estudiantes y docentes desarrollen un vínculo con los entornos digitales que sea seguro, saludable, responsable, ético, crítico y creativo.

En ese marco, el ministro Goity señaló que el celular representa al mismo tiempo un espacio de riesgo y de oportunidad, por lo que el desafío educativo consiste en aprender a utilizarlo de manera adecuada.