Tori Penso volvió a marcar un hito en el fútbol internacional. La árbitra estadounidense dirigió este jueves el partido entre República Checa y Sudáfrica en el Mundial 2026 y se convirtió en la segunda mujer en arbitrar un encuentro en una Copa del Mundo masculina.

El antecedente inmediato había sido el de la francesa Stéphanie Frappart, quien impartió justicia en el cruce entre Alemania y Costa Rica durante el Mundial de Qatar 2022. Cuatro años más tarde, Penso reafirmó el avance femenino en la máxima competencia del fútbol.

Una terna arbitral inédita

La designación tuvo además un condimento histórico: Penso estuvo acompañada por Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt, formando la primera terna arbitral completamente femenina en la historia de los Mundiales masculinos.

El trío estadounidense ya contaba con experiencia conjunta en torneos de primer nivel organizados por FIFA. Entre sus antecedentes más destacados figura la final del Mundial Femenino 2023 entre España e Inglaterra, también dirigida por ellas.

Una carrera en ascenso

Nacida en Florida, Penso construyó una sólida trayectoria en el arbitraje profesional, con más de 100 partidos dirigidos. Su recorrido incluye encuentros de la Major League Soccer, instancias de playoffs de la MLS Cup, la Copa Intercontinental 2024 y el Mundial de Clubes.

Además, fue pionera al convertirse en la primera mujer en arbitrar un partido de la máxima categoría del fútbol masculino en Estados Unidos, lo que impulsó su proyección internacional.

Antes de dedicarse por completo al arbitraje, trabajó como ejecutiva en una empresa multinacional, actividad que combinó durante años con sus inicios en el fútbol profesional.

Respaldo internacional

El reconocimiento a su desempeño se consolidó en 2023, cuando FIFA la eligió para dirigir en el Mundial Femenino de Australia y Nueva Zelanda, donde incluso estuvo a cargo de la final.

En 2025 volvió a destacarse al integrar el plantel arbitral del Mundial de Clubes, siendo la única mujer entre más de un centenar de jueces.

Su presencia en el Mundial 2026 representa un nuevo paso en una carrera que ya la ubica entre las árbitras más importantes del escenario internacional.