El costo de la energía eléctrica y la intermitencia en el suministro de gas se convirtieron en factores críticos para la producción argentina, con un impacto especialmente fuerte sobre las industrias del interior. Frente a este escenario, distintas provincias llevaron sus reclamos y propuestas a la Secretaría de Energía de la Nación, con el objetivo de reducir el impacto sobre la competitividad y el empleo.

La Región Centro reclama por el costo de la electricidad

Ministros de Producción de la Región Centro, integrada por Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, mantuvieron días atrás una reunión con autoridades nacionales de Energía. Uno de los principales puntos de preocupación fue la aplicación de la Resolución 976/23, que traslada sobrecostos estacionales de generación del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) a las facturas de industrias, cooperativas y grandes comercios incluidos en la categoría de Grandes Usuarios de Distribuidor (GUDI).

Las tres provincias advirtieron sobre el impacto que esta medida genera en el entramado productivo, particularmente en sectores industriales y agroexportadores. Un informe técnico elaborado por las jurisdicciones respaldó el reclamo y detalló las consecuencias del cargo sobre las empresas.

El ministro de Producción de Santa Fe, Gustavo Puccini, señaló que en la provincia la medida alcanza a 340 industrias y cooperativas, que representan el 10,88% de los usuarios de la categoría GUDI.

Según los datos presentados, algunas industrias electrointensivas y frigoríficos registraron incrementos superiores al 500% en los cargos aplicados, con casos en los que los recargos superaron los $200 millones de un mes al otro.

El impacto también se refleja en el monto total del cargo. En Santa Fe pasó de $1.271 millones en abril a más de $7.110 millones en mayo, mientras que para junio se proyecta una cifra superior a $14.368 millones.

Ante esta situación, la Región Centro propuso implementar un mecanismo de diferimiento de pagos que permita distribuir el impacto de los meses de mayor consumo a lo largo del año.

La propuesta contempla que Cammesa, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, diseñe una herramienta para distribuir los montos correspondientes a junio, julio y agosto durante los meses de primavera y verano, cuando los cargos estacionales tienden a disminuir.

“No estamos pidiendo subsidios ni beneficios especiales. Lo que proponemos es una herramienta financiera que permita distribuir los costos estacionales durante el año y evitar que un pico tarifario afecte la competitividad de quienes producen y generan empleo”, explicó Puccini.

El Norte Grande reclama por el abastecimiento de gas

La problemática energética también alcanza al suministro de gas. En este caso, las provincias del Norte Grande plantearon su preocupación por las dificultades de abastecimiento que afectan a sectores industriales estratégicos, entre ellos la actividad azucarera de Tucumán.

Empresarios nucleados en UNINOR, que representan a industrias de Catamarca, Corrientes, Chaco, Formosa, Jujuy, La Rioja, Santiago del Estero, Misiones, Salta y Tucumán, mantuvieron una reunión con representantes de la Secretaría de Energía de la Nación.

Durante el encuentro, la entidad presentó dos pedidos centrales para mejorar las condiciones de abastecimiento de cara a 2027.

El primero consiste en obtener mayor capacidad de transporte firme desde la Cuenca Neuquina para Naturgy NOA. El segundo apunta a concretar las gestiones e inversiones necesarias para finalizar las obras de reversión de las cuatro estaciones de bombeo del Gasoducto Norte.

Desde el sector empresario remarcaron que la solución definitiva requiere inversiones de infraestructura que permitan garantizar un suministro sostenido en el tiempo.

“Coincidimos en que la solución estructural para garantizar un abastecimiento sostenible desde la Cuenca Neuquina requerirá inversiones de infraestructura de largo plazo, sobre las cuales ya se comenzó a trabajar”, señaló UNINOR.

Un reclamo común por previsibilidad

Tanto la Región Centro como el Norte Grande coinciden en que la situación energética representa un problema que excede el impacto inmediato sobre las empresas y puede afectar la producción, la competitividad y la generación de empleo.

Mientras Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos buscan amortiguar el impacto de los picos tarifarios de electricidad, las provincias del Norte Grande reclaman obras que permitan garantizar el abastecimiento de gas.

En ambos casos, el sector productivo plantea la necesidad de contar con políticas energéticas previsibles, inversiones sostenidas y costos que permitan a las industrias del interior producir y competir sin quedar expuestas a fuertes saltos tarifarios o interrupciones en el suministro de insumos esenciales.